Ciudad

Metrobús en Rosario: no descartan su continuidad mientras crecen pedidos para rediseñar el sistema


El intendente Pablo Javkin condicionó la ampliación a la llegada de financiamiento, mientras especialistas advierten que el esquema actual necesita una actualización integral tras más de una década

El futuro del Metrobús en Rosario volvió al centro del debate. Mientras el intendente Pablo Javkin no descarta su continuidad e incluso una eventual ampliación, desde el ámbito académico y técnico crecen los cuestionamientos al funcionamiento actual del sistema y la necesidad de repensarlo.

El jefe municipal respaldó la idea desde lo conceptual, pero fue claro respecto a las limitaciones: “Compartimos la recomendación, pero el problema es el financiamiento”. Según explicó, el desarrollo del Metrobús formaba parte de un programa nacional que quedó discontinuado, lo que frenó su expansión.

Javkin planteó que cualquier avance requiere una inversión de gran escala que hoy no está garantizada. En ese sentido, el municipio trabaja junto a la Provincia en una propuesta más ambiciosa vinculada al transporte eléctrico, que buscaría conectar el norte y el sur de la ciudad.

El plan incluiría corredores estratégicos como avenida Alberdi, bulevar Rondeau y avenida San Martín, integrando tramos ya existentes del Metrobús en una red más amplia. Sin embargo, el propio intendente pidió cautela: sin financiamiento, el proyecto no puede avanzar.

Críticas y pedido de actualización

En paralelo, especialistas advierten que el sistema actual necesita una revisión profunda. Mauricio Mancilla, director del Instituto de Estudios del Transporte de la UNR, señaló que si bien los carriles exclusivos son clave para mejorar la velocidad del transporte público, el esquema presenta problemas concretos.

Mancilla explicó que “la obra puede resultar contraintuitiva para peatones y conductores, quienes a menudo miran hacia el sentido equivocado de circulación antes de cruzar”.

Entre ellos, mencionó la siniestralidad vial, dificultades de adaptación para peatones y conductores, falta de iluminación y deficiencias en el mantenimiento. También se suman reclamos por la falta de infraestructura adecuada para ciclistas.

Uno de los puntos más críticos es que el Plan Integral de Movilidad vigente data de 2011 y se basa en información recolectada entre 2008 y 2009. En más de una década, el crecimiento del parque automotor y los cambios en la movilidad urbana —como el auge de servicios de cadetería— modificaron por completo la dinámica de la ciudad.

Esta desactualización genera, según los especialistas, una desconexión entre las obras ejecutadas y las necesidades actuales de los rosarinos.

Hacia una movilidad más integral

Frente a este escenario, desde el ámbito académico proponen avanzar hacia un enfoque integral que incluya la participación de universidades, comerciantes y organizaciones sociales.

Entre las mejoras posibles se destacan la ampliación de carriles exclusivos, la implementación de semáforos inteligentes y ajustes en la señalización para reducir riesgos.

Así, el debate sobre el Metrobús en Rosario abre una discusión más amplia: cómo construir un sistema de movilidad moderno, seguro y sostenible, en una ciudad que crece y enfrenta nuevos desafíos urbanos.