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A 75 años

Merkel elogia a «patriotas» que quisieron asesinar a Hitler en 1944


La jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, afirmó hoy que hay momentos de la historia en los que la «desobediencia es obligatoria», al rendir honores a un grupo de militares que fracasaron en su intento de asesinar a Adolfo Hitler el 20 de julio de 1944.

Durante un acto en el que se recordó el 75 aniversario de la «Operación Valkiria», Merkel calificó de «patriotas» a los militares liderados por el coronel Claus Schenk von Steuffenberg, quienes atentaron contra Hitler en su refugio de la «Guarida del Lobo» en la Selva Negra.

Analistas e historiadores creen que si el atentado no hubiera fallado, se podría haber evitado la muerte de millones de personas durante la Segunda Guerra Mundial, entre el 20 de julio de 1944 y mayo de 1945, fecha de la capitulación del Tercer Reich.

La canciller alemana afirmó que el «derecho a la resistencia» en defensa del orden democrático está contemplado en la Constitución alemana, redactada cinco años después de la caída del Tercer Reich, informó la agencia EFE.

Von Sttaufenberg está considerado un héroe de la oposición a Hitler surgida en la cúpula militar, mientras que los hermanos Sophie y Hans Scholl, dos estudiantes miembros del grupo Die Weisse Rose -La Rosa Blanca-, guillotinados en 1943, simbolizan la resistencia social.

La ceremonia de hoy siguió a la tradicional jura de la bandera en el Bendlerblock, sede del ministerio de Defensa y lugar donde fue ejecutado von Stauffenberg.

El coronel fue quien ubicó un maletín con una bomba activada bajo la mesa donde Hitler se reunía con el Estado Mayor, en su cuartel de Prusia Oriental, en Ketrzyns,

En el interior de la cartera había dos artefactos, pero solo estalló uno y provocó la muerte de cuatro de las veinticuatro personas presentes, mientras que Hitler sufrió heridas leves y se dirigió unas horas después por radio al país.

Von Stauffenberg, un oficial de 36 años, regresó a Berlín sin saber aún que Hitler seguía vivo, dispuesto a continuar con su plan de negociar el fin de la guerra con los aliados, pero esa misma noche fue ejecutado junto a varios de los sublevados.

Sin embargo, su figura sigue rodeada de polémicas, ya que algunos historiadores creen que no se sublevó contra el nazismo sino contra una guerra que veía perdida para Alemania.

Por otra parte, miles de personas marcharon hoy en Kassel, en el oeste de Alemania, en protesta contra una marcha neonazi, convocada siete semanas después del asesinato de Walter Lübcke, un político local muerto de un disparo en la cabeza en la terraza de su casa, a manos de un ultraderechista.

Alrededor de 8.000 personas participaron de la manifestación contra los neonazis, mientras que en el desfile del partido radical «Die Rechte» -«La Derecha»- fue apoyado por 500 seguidores.