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Merendero Los Chicos de la Vía: “En pandemia, vimos cómo se incrementó la gente que se acerca”


El espacio de Felipe Moré y Pellegrini pasó de preparar la merienda cada semana para 100 chicos, a tener unos 150.  Luciana, su referente, sufrió las consecuencias del Covid y contó cómo es su trabajo solidario a pesar de la pandemia

Por Diego Carballido

«Soy una simple mamá que tiene la posibilidad de hacer una merienda a todos los chicos del barrio», de esa manera describió Luciana Arenzo su trabajo al frente del merendero Los Chicos de la Vía que funciona en la zona de Felipe Moré y Pellegrini. Luego de atravesar ella misma las consecuencias del coronavirus, en diálogo con CLG, contó cómo fue el impacto de la pandemia en el espacio que alberga cada semana a unas 70 familias.

«Nunca dejamos de funcionar durante el año pasado a pesar de la pandemia. Hicimos de todo para seguir funcionando, pero sí, costó mucho más conseguir los elementos para armar las meriendas», aseguró Arenzo.

La referente de Los Chicos de la Vía  compartió que, como consecuencia de la llegada del virus al barrio, vio cómo aumentaba la cantidad de gente que solicitaba de una ayuda para llevar algo de comida a sus familias. «Durante la pandemia, vimos cómo se incrementó el número de personas mayores que se acercaron hasta el merendero, antes teníamos unas 50 familias y ahora tengo 70 anotadas en nuestras planillas. Y los chicos pasaron de ser 100, a tener cada semana unos 150”, detalló Arenzo.

El espacio que funciona desde hace dos años frente a las vías de Felipe Moré, entre Cochabamba y Avenida Pellegrini, recibe una ayuda de parte de la Municipalidad y el resto se complementa con las colectas solidarias que organizan las mismas madres que llevan adelante el merendero. «Hicimos una colecta de juguetes para las Fiestas, en la que por suerte nos fue  muy bien. De hecho, pudimos hasta entregar regalos para el día de Reyes», compartió Arenzo y agregó: «El hecho de no tener personería jurídica, algo que ya estoy tramitando, hace que cueste un poco más la llegada de ayuda».

Los Chicos de la Vía abre sus puertas dos veces a la semana. Todos los miércoles y viernes, más de un centenar de chicos del barrio se acercan para llevarse su merienda, respetando todos los protocolos sanitarios para minimizar los riesgos de contagio. «Yo tuve Covid y la pasé bastante mal, por eso trato de que nadie se contagie. Tratamos de desinfectar todo lo que recibimos. Cada miércoles y viernes, cuando la gente se acerca hasta el merendero, les remarco a todos la importancia de usar barbijos y de respetar siempre la distancia», explicó Arenzo.

«Somos un grupo de tres mamás que llevamos todo adelante, pero con el tema de la pandemia, nos organizamos para estar solamente cuando es necesario. Porque el merendero funciona adelante de mi casa y trato de mantener todos los cuidados», agregó la referente.

Arenzo compartió que su mayor anhelo para este año consiste en que la amenaza del coronavirus “termine de una vez” y “sobre todo que no aumente la necesidad de la gente”, porque afirmó que  “es feo escuchar a la gente que se queda sin trabajo».

Respecto a los elementos que son siempre de ayuda para el funcionamiento de Los Chicos de la Vía, Arenzo detalló: «Lo principal es conseguir la leche y todo tipo de insumo para preparar las meriendas. Además, algo que siempre es de ayuda son los artículos de limpieza». Y agregó que la forma de comunicarse con el merendero es a través de su espacio en Instagram o al teléfono: 341- 6299536.

Sobre el final, la referente compartió la necesidad de la concreción de una obra de desagüe para el merendero, teniendo en cuenta “la gran cantidad de agua que se utiliza”, es algo “muy necesario”, y agregó que evitaría que el espacio se inunde los días de lluvia.