Espectáculos

Mauricio Dayub: «Estoy haciendo el teatro que me gusta y el que más admiro»


El actor regresa nuevamente a Rosario con funciones agotadas para su obra "El equilibrista" y agrega dos fechas más. En la previa dialogó con CLG

Por Mario Luzuriaga

Mauricio Dayub es un hombre que respira teatro, es su lugar en el mundo, y en ese mundo él puede hacer equilibrio con sus espectáculos.

«El equilibrista» es la historia que cada una de nosotros podría contar acerca de su vida, si pudiera volver a ser niño.

Es una forma soñada de compartir parte de nuestra vida, deleitando, ilusionando. Sin tristezas, con euforia y emoción.

Para salir con el ímpetu necesario y demostrar que el mundo es de los que se animan a perder el equilibrio.

El actor dialogó con CLG acerca del show cuyas entradas están agotadas y es por esto que volverá a presentarse el 11 y 12 de junio nuevamente en el Teatro Astengo.

—¿Cómo te preparás para el reestreno de «El equilibrista» aquí en Rosario?

—Es una situación bastante atípica que pasa con algunos espectáculos, porque haciendo dos funciones casi a sala llena como ya hice antes de la pandemia, Rosario podría ser una plaza cubierta por «El equilibrista». Sin embargo me permite hacer dos funciones a sala llena y sumamos dos funciones más para el fin de semana que viene, lo cual lo considero excepcional.

—Es una obra muy personal para vos…

—Sí, es la historia de mi familia. Y la forma de realizarla es una especie de homenaje a mi vocación de tantos años. Estoy haciendo el teatro que me gusta y el que más admiro, es un teatro que no se cuenta y el espectador se lo imagina. Yo creo que el público acude a ver este espectáculo y vuelve porque lo que ven arriba del escenario es la historia de su propia familia.

—¿Te gusta hacer este género que permite a la gente explorar e imaginar situaciones?

—Sí, porque la vida se ha aligerado tanto que todo se parece mucho y la ficción que parece copiarle a la vida se vuelve a copiar a sí misma. El teatro no es el mismo cuando yo empecé y uní lo que quería contar con la actuación.

—¿El teatro es el mejor escenario para vos?

—Es el lugar donde uno más puede desarrollarse, el teatro es más del actor, una vez que empieza todo queda en manos del actor. El cine está más influido por los productores y la tele está influenciada por los auspiciantes. Me gusta hacer las tres cosas, pero más el teatro.

—En «Toc-Toc» también le pusiste tu impronta para encarar a un paciente con Tourette.

—Sí, yo sentí que pude estar muchos años en cartel y mis colegas me preguntaban si me cansaba. Durante cuatro años hacíamos ocho funciones por semana y en dos veranos en Mar del Plata llegamos a hacer doce funciones semanales. Yo creo que el motor que tenía era que puedo hacer el mismo trabajo en el teatro comercial, y también en teatro independiente. Yo estaba feliz con mi rol y representaba el teatro que hacía siempre.