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Más de 200.000 personas veneraron hoy al Gauchito Gil, a 140 años de su muerte


Corrientes, 8 enero (NA) — A 140 años de su muerte, más de 200.000 personas veneraron hoy al santo pagano Antonio «Gauchito» Gil en el santuario ubicado sobre la Ruta Nacional 119, a ocho kilómetros de la ciudad correntina de Mercedes.
Bajo un sol que llevó la sensación térmica hasta los 37 grados durante gran parte de la jornada, los miles de fieles hicieron una fila que alcanzó a tener tres kilómetros para poder llegar hasta el santuario.
Pedidos por la salud de familiares y para conseguir empleo, y agradecimientos por el cumplimiento de una demanda anterior estuvieron este lunes entre las principales expresiones de los miles de los denominados «promeseros».
Para pedirle el milagro, los fieles escribieron en cintas rojas de raso lo que se desean para 2018 y las colocaron junto a una vela el mismo color en el santuario.
Fieles de Tierra del Fuego, Córdoba y Salta, entre otras provincias, y de países limítrofes como Paraguay y Brasil se acercaron hasta el santuario ubicado sobre la ruta 119 en el corazón geográfico de Corrientes, unos 690 kilómetros al norte de Buenos Aires.
La Policía de Corrientes informó que destinó 250 efectivos para el operativo de seguridad durante la jornada, en la que se registró un herido de arma blanca por una gresca ocurrida antes del mediodía.
Antonio Mamerto Gil Núñez fue un gaucho nacido en Pay Ubre, cerca de Mercedes, alrededor de 1840. Su vida está envuelta en incógnitas, pero el 8 de enero de 1878 fue asesinado y un aviso al agresor despertó su mito.
Según cuenta la legendaria historia, Gil fue un trabajador rural que adoraba a San La Muerte y terminó reclutado por el Partido Autonomista para pelear contra los liberales, pero desertó y fue declarado traidor y delincuente.
El 8 de enero de 1878 fue capturado, colgado de su pie en un árbol de espinillo y degollado.
Los historiadores correntinos sostienen que Gil le dijo a su verdugo que debería rezar su nombre por la vida de su hijo, quien estaba muy enfermo; el verdugo así lo hizo y su hijo sanó milagrosamente.
En agradecimiento, el verdugo enterró el cuerpo en el lugar donde hoy está el santuario y las personas que se enteraron del «milagro» construyeron un altar, que no paró de crecer y sumar adeptos.
Si bien la Iglesia Católica no reconoce a Gil como un «santo», desde comienzos de los 2000 admitió el clamor popular que generaba el gaucho y comenzó a formar parte de las celebraciones.
En la mañana de este lunes, se desarrolló una misa como celebración en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, a la cual, incluso, asistieron autoridades políticas de la ciudad de Mercedes.
Luego se desarrolló el traslado de la «Cruz Peregrina de las Catacumbas» hasta esa iglesia, mientras en la Plaza 25 de Mayo de Mercedes se concentraban los jinetes que luego custodiaron la cruz en peregrinación hasta el santuario de Gil.
Por haber sido liberal, el «Gauchito» es identificado con el rojo y ese color es el que predomina en la celebración, que no sólo se produce en Mercedes, sino también a lo largo y a lo ancho de todo el país