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Macron sigue cayendo en los sondeos tras un mes de protestas


Tras un mes de protestas en toda Francia de los «chalecos amarillos», la popularidad del presidente Emmanuel Macron sigue cayendo, según un sondeo publicado este domingo, pese a que el movimiento popular parece desinflarse.

Un total de 66.000 manifestantes, que globalmente piden un mayor poder adquisitivo, participaron en el quinto sábado consecutivo de protestas, que registró menos incidentes violentos que los anteriores y la mitad de afluencia que el 8 de diciembre.

El movimiento «se está atemperando, pero lo que permanece es un fuerte sentimiento de rabia contra Macron» asegura el sociólogo Hervé Le Bras, de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales (EHESS).

Según un sondeo del grupo Ifop publicado este domingo en el Journal du Dimanche, el índice de aprobación de Macron –que lleva 19 meses como presidente– siguió cayendo: dos puntos en el último mes, a un 23%.

Y los «muy insatisfechos» con su gestión ganaban seis puntos, al 45%.

Muchos de los manifestantes han señalado directamente a Macron, de 40 años, exigiendo su dimisión y criticando su pasado de joven banquero, su pertenencia a la «élite» y su supuesta «arrogancia».

Las medidas de Macron

El lunes pasado, el presidente francés había anunciado una subida de 100 euros mensuales para los empleados que cobran el salario mínimo, o la anulación de un impuesto a las pequeñas jubilaciones. La jornada del sábado suponía pues una prueba de fuego para Macron.

El presidente de la Asamblea Nacional, y miembro del partido gobernante La República en Marcha (LREM), Richard Ferrand, se congratuló por el «necesario» declive de la movilización.

«Vamos a inyectar 10.000 millones de euros en el poder adquisitivo de los franceses», dijo, refiriéndose al coste de las medidas anunciadas el lunes por Macron.

Pero pese a estas medidas, y a la menor movilización, muchos «chalecos amarillos» mantenían su determinación reivindicativa.

«Seguiremos peleando hasta que obtengamos todo lo que queremos» afirmaba Daisy, que llegó a París procedente de la región de Isère (sudeste).

Otra de las reivindicaciones que emergió el sábado es de índole política y tiene que ver con una «mayor democracia»: la instauración de un Referéndum de Iniciativa Ciudadana (RIC).

«Escuchen esta solicitud del pueblo, devuélvannos nuestra libertad y nuestra soberanía», arengó el sábado, en la plaza de la Ópera en París, una de las figuras del movimiento, Maxime Nicolle.