El arquero de Central y el defensor de Newell’s compartieron este jueves la conferencia de prensa previa al derby del domingo
La cuenta regresiva para el clásico rosarino ya entró en su tramo final y este jueves tuvo una de sus imágenes tradicionales: Jeremías Ledesma, por Rosario Central, y Franco Escobar, por Newell’s, compartieron la conferencia de prensa previa al partido que se disputará este domingo, desde las 14.45, en el Gigante de Arroyito.
El encuentro fue organizado por la Liga Profesional de Fútbol y tuvo como escenario el Hotel Presidente. Más allá de la rivalidad que divide a la ciudad, ambos futbolistas coincidieron en un punto: los clásicos son partidos diferentes, que se viven con una intensidad especial y que suelen definirse por pequeños detalles.
“Es una semana especial. Las emociones están más cambiantes que otras semanas o partidos, pero son emociones lindas, que podemos disfrutar y vivir cada momento del clásico”, expresó Ledesma.

Escobar, que volverá a disputar un clásico después de una década, también destacó la importancia que tiene este tipo de partidos en la carrera de un futbolista.
“Estoy contento por volver a estar en un clásico. Son partidos que te marcan en la carrera. Es una presión, sabemos lo que vivimos y quedan marcados para uno”, señaló el defensor rojinegro.
Y agregó sobre lo que espera para el domingo: “El trámite va a ser como todo clásico, son detalles, hay mucha tensión. Vamos a intentar imponer nuestro juego porque son partidos finos, cualquier pelota puede definir el clásico. Va a ser un partido duro”.
Sin favoritos para el clásico
Consultados sobre si alguno de los dos equipos llega con ventaja, los protagonistas evitaron hablar de favoritismos.
Ledesma consideró que ambos tienen motivos suficientes para querer quedarse con el partido y remarcó el significado que tiene el clásico para Rosario.

“Los dos equipos quieren ganarlo, necesitan ganarlo. Es un partido que te da una estrella imaginaria por lo que es el clásico en estas dos instituciones, pero no hay una responsabilidad mayor para uno o para otro. Es un partido importante y hay que enfrentarlo así”, sostuvo el arquero canalla.
Escobar coincidió y puso el foco en dejar atrás todo lo ocurrido antes del derby.
“No hay un favorito. No nos aferramos a lo que pasó, estamos presentes en el aquí y ahora. Los dos vamos a querer salir a darle una alegría a nuestra gente”, afirmó.
La clave: bajar la tensión y jugar con tranquilidad
Otro de los temas de la conferencia fue cómo se prepara un plantel para una semana en la que la presión externa suele aumentar considerablemente.
Ledesma explicó que desde el vestuario canalla buscan evitar que el contexto termine jugando en contra de los futbolistas.
“Nosotros, en nuestro caso, tenemos algún tipo de charla, pero uno trata de sacarle peso e importancia para que la cabeza del jugador esté lo más libre posible y esté lo más tranquilo posible. Lo que genera el clásico a veces es contraproducente; de esta manera, relajando un poco se puede alivianar”, explicó.
Del lado de Newell’s, Escobar destacó especialmente a los jugadores más jóvenes y la necesidad de transmitirles tranquilidad.
“La gente te lo hace sentir, no nos favorece el nerviosismo. Queremos darle tranquilidad a los chicos que vienen de inferiores. Los de mayor experiencia lo van a disfrutar también porque saben que son partidos hermosos de jugarlos”, manifestó.

Ledesma y el regreso al Gigante
Para Ledesma, el clásico del domingo tendrá además el atractivo de volver a vivir este partido en condición de local y ante un Gigante de Arroyito que promete estar colmado.
“Volver a sentir de local el fervor, lo que va a ser el estadio… Puede tocarte o no tocarte jugar, pero como deportista de alto rendimiento elegís jugar porque lo disfrutás. Hay veces que sale bien o mal, es la realidad, pero lo disfrutás y lo afrontás como un profesional”, expresó.
El arquero canalla puso así el acento en la experiencia de jugar un partido de estas características, más allá del resultado final.
Escobar vuelve al clásico después de diez años
En el caso de Escobar, la espera fue todavía más extensa. El defensor volverá a disputar un clásico rosarino después de diez años, aunque aseguró que la manera de vivirlo cambió con el paso del tiempo.
“Es otro contexto para mí. Ojalá poder volver a vivir esa tarde de hace diez años. Para mí es lindo, es un partido y estoy intentando disfrutar toda la semana. Después me tocará o no, no lo sé, pero lo estoy disfrutando mucho”, contó.
Y explicó cómo cambió su manera de afrontar el derby: “Antes lo vivía con más nervios, en el qué va a pasar. Hoy no tanto. Hoy me encuentro en la posición de disfrutar con responsabilidad y queremos darle una alegría a los hinchas el domingo”.

Un mensaje contra la violencia
La conferencia también dejó espacio para uno de los temas que atraviesan cada clásico rosarino: la necesidad de separar la pasión futbolera de cualquier manifestación de violencia.
Ledesma remarcó que la intensidad con la que se vive el fútbol no debería superar los límites del respeto.
“La sociedad y el día a día parece vivir con la locura: política, religión, fútbol. Los argentinos somos apasionados. Pero hay un límite, que es la violencia”, señaló.
El arquero de Central recordó además que la rivalidad futbolística convive con vínculos familiares y de amistad entre hinchas de ambos clubes.
“Todos tenemos un familiar de otro club o un amigo. En estos últimos clásicos ha habido actos feos. El folclore es lindo hasta un punto, pero hay una línea de respeto que tenemos que cultivar todos”, afirmó.
Escobar compartió el mensaje y pidió que la pasión no termine transformándose en violencia.
“Se vive con mucha pasión, pero no tiene que pasar de ahí. Puede uno ganar o perder, pero no puede sobrepasar eso. Se vive como el fin del mundo ganar o perder, pero no es así. No tiene que pasar de un partido de fútbol”, concluyó el defensor leproso.
El domingo, desde las 14.45, Central y Newell’s volverán a encontrarse en el Gigante. En una ciudad que respira fútbol durante toda la semana, Ledesma y Escobar dejaron una misma idea antes del partido: disfrutar la pasión, jugar con responsabilidad y entender que un clásico, por más importante que sea, sigue siendo un partido de fútbol.
