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La UE busca mejorar las condiciones electorales en Venezuela


Envió dos diplomáticos al país para convencer al gobierno de posponer los comicios

La Unión Europea (UE) anunció este viernes que envió dos diplomáticos a Venezuela para intentar mejorar las condiciones para las elecciones legislativas de diciembre próximo y continuar contactos con el gobierno, la oposición y la sociedad civil.

Los delegados europeos procurarán convencer al gobierno de posponer los comicios, programados para el 6 de diciembre, con el fin de poder aceptar la invitación para que la UE participe como observadora electoral, pero ese objetivo se anticipa de difícil probabilidad de éxito, dijeron a Télam fuentes diplomáticas en Caracas.

La UE sostiene que para poder aceptar el papel ofrecido por el gobierno del presidente Nicolás Maduro debería poder observar todo el proceso electoral, que sin embargo ya está en marcha.

De hecho, el alto representante de la UE para las Relaciones Exteriores, Josep Borrell, advirtió hoy en una carta a eurodiputados conservadores que el bloque aún está «lejos» de enviar una misión de observación electoral a Venezuela y aseguró que ello ocurrirá solo «si se dan las condiciones necesarias» y «no podrá ser de otra forma», según la agencia de noticias Europa Press.

Maduro invitó a la UE y a la ONU -que aún no se pronunció- a observar las elecciones parlamentarias con el objeto de minimizar la abstención anunciada por la mayoría de la oposición y, según encuestas recientes, por cerca de 40% de la ciudadanía.

Pero pese a la posición de la UE y a que 58% de los venezolanos sostiene que los comicios deberían ser postergados -según un sondeo de la firma Delphos-, el gobierno no está por ahora dispuesto a tomar esa medida, según las fuentes consultadas por esta agencia.

El aplazamiento podría favorecer la participación ciudadana y la concurrencia de los grupos opositores que están dispuestos a hacerlo pero aún tienen poco apoyo, pero al mismo tiempo causaría un problema legal, pues el mandato de los actuales miembros de la Asamblea Nacional (AN, parlamento) vence constitucionalmente el 5 de enero próximo, agregaron las fuentes.

En cuanto a la delegación de la UE, la vocera de Borrell, Nabila Massrali, afirmó que «no es una misión clandestina y nunca lo ha sido», luego de que eurodiputados conservadores afirmaran ayer que la misión «blanqueaba un régimen tiránico».

«Incluso si no reconocemos a Nicolas Maduro como presidente legítimo, esto puede ayudar a mejorar las condiciones democráticas en las que se produzcan las elecciones y puede poner la primera piedra para una transición democrática en el país», defendió Borrell en la carta.

El excanciller español aseguró que la misión europea «no se encuentra en Venezuela para negociar, ni mucho menos mediar», y destacó que el bloque comunitario debe mantener el diálogo con todas los actores relevantes en el país.

Según precisó, decidió enviar a los diplomáticos españoles Enrique Mora y Javier Niño Pérez, miembros del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), para «dejar claro lo que la UE puede y no puede hacer para mejorar las condiciones electorales».

El lunes pasado, Borrell sugirió que las elecciones venezolanas fueran organizadas en un plazo de «cinco o seis meses», ya que entonces sí la UE tendría condiciones de enviar una misión de observación.

La UE no reconoce como válidas las elecciones que marcaron la reelección de Maduro, en 2018, y por lo tanto considera que su gestión carece de «legitimidad democrática».