La empresa contratista advirtió que hay certificados impagos desde octubre y que la falta de desembolsos del Estado nacional amenaza el cronograma de una obra clave para Rosario, con el 20 de junio como fecha emblemática
La restauración integral del Monumento Nacional a la Bandera volvió a quedar bajo amenaza por una deuda que el Estado nacional mantiene con la empresa contratista y que ya supera los $1.400 millones.
De acuerdo al reporte difundido en las últimas horas, los certificados correspondientes a octubre, noviembre y diciembre no fueron abonados y a esa lista se sumaría también enero. La acumulación de pagos impagos tensionó nuevamente el flujo financiero de la obra y encendió señales de alerta en torno a la continuidad de los trabajos.
El 20 de junio, bajo incertidumbre
El objetivo era llegar con el Monumento completamente renovado para el próximo 20 de junio, fecha central para Rosario y para todo el país. Sin embargo, la falta de desembolsos pone en duda el cronograma previsto.
Entre las tareas en ejecución se encuentran intervenciones en sectores sensibles del complejo, como la fuente ubicada bajo la torre y la incorporación de un nuevo ascensor, obras que requieren una planificación técnica y financiera sostenida. Sin regularización de los pagos, no se descarta que pueda haber demoras o incluso una ralentización de los trabajos.
Una obra estratégica para la ciudad
La restauración del Monumento no es una obra más: se trata del principal emblema de Rosario y uno de los símbolos patrios más importantes de la Argentina. Cualquier interrupción no solo afecta la planificación técnica, sino también la proyección turística, cultural y económica de la ciudad.
En un contexto de recorte de la obra pública a nivel nacional, la situación vuelve a abrir interrogantes sobre el financiamiento de proyectos estratégicos en el interior del país. Mientras tanto, Rosario espera que se regularicen los pagos para garantizar que el Monumento llegue en óptimas condiciones a su fecha más significativa.
