CLG dialogó con Gabriela Milioto, referente de esta asociación civil de la ciudad que impulsa distintas acciones de prevención, orientación, capacitación y fortalecimiento comunitario
Por Sofía Dalonse – CLG
Desde hace 14 años la asociación civil «La llave del camino» apuesta a transformar la sociedad generando distintas iniciativas para el tratamiento de problemáticas como adicciones y violencia. Este espacio está enfocado en realizar acciones preventivas y de ayuda psicosocial con el objetivo de mejorar la calidad de vida de toda persona con necesidad en las áreas de salud, educación, familia, cultura, laboral, social y medio ambiental.
Gabriela Milioto, impulsora de este proyecto, explicó: «En la actualidad tenemos una casa, un espacio donde funciona un centro de día para mujeres y niñas de 6 a 12 años. La idea es realizar prevención primaria en las infancias, fortalecimiento y trabajar con mujeres tema adicción y violencias».

Gabriela es técnica superior en prevención comunitaria, trabaja en adicción, violencia, prevención e intervención. Fue convocada por el Senado de la Nación por el tratamiento a la reforma de la ley de Salud Mental debido a sus conocimientos sobre el área para presentar su experiencia y mirada y esta semana presentará una carpeta institucional en la Casa Rosada: «Es una ardua tarea», señaló.
Según detalló, el espacio está orientado en atender toda demanda derivada de las problemáticas ocasionadas por el consumo de drogas y otros tipos de adicciones desde un modelo integral, con el objetivo de mejorar el estado físico, psicológico y social de las personas a través de medios tales como: centro de día, terapia grupal e individual, reinserción social, familiar y laboral (con apoyo psicoterapéutico) de las personas usuarias de sustancias psicoactivas y las problemáticas derivadas en el plano familiar.

En este sentido, profundizó: «No trabajamos el consumo activo, sino el consumo social. En este espacio físico no tenemos demasiado lugar para abordar, por ejemplo, un estado de crisis; por eso nos abocamos a trabajar en reinserción social y fortalecimiento. No trabajamos el consumo activo y la desintoxicación, sino con personas que ya pasaron el tratamiento y están por reinsertarse en la sociedad para fortalecer el proceso, buscando generar autonomía».
Al referirse al abordaje, indicó que buscan elaborar acciones de concientización, prevención, asistencia, tratamiento, e intercambios educativos no formales, generar programas de ayuda a familias en crisis, en especial a las de bajos recursos económicos afectadas por consumos problemáticos. También, la creación de lugares de contención como consultorías, talleres, y capacitaciones, así como talleres de oficios para los asistentes de la institución y actividades lúdicas, recreativas y sociales en espacios públicos.

Por otra parte, mencionó que buscan trabajar desde lo espiritual y la fe: «Somos un grupo de personas creyentes pero trabajamos desde lo biopsicosocial y desde lo espiritual también. No obstante, no condiciona a las personas que no son cristianas y quieran venir al espacio, no condiciona absolutamente en nada, recibimos a todos con el corazón abierto».

Al buscar fortalecer vínculos con otras instituciones, contó que busca trabajar en conjunto y mantener lazos de solidaridad:«Conocí a Ana, de la Fundación Todo Por Amor y otras personas que quieren trabajar de puertas para fuera con personas en situación de calle. Hoy no podemos recibir a todos dentro del espacio pero si brindamos charlas, meriendas, momentos, apoyo y contención. Es una población muy cadente pero lamentablemente no contamos con los medios suficientes para hacerlo».
En la misma línea, aseguró que no reciben ayuda de ningún partido político y concluyó: «Al no tener convenios con el Estado, ya que hoy las políticas púbicas son muy selectivas , no estamos con ningún partido político y eso nos está condicionando».
