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Conflicto por migrantes

La justicia italiana liberó a la capitana del Sea Watch 3


La capitana del barco de la ONG alemana Sea Watch, arrestada en Italia tras desembarcar a 40 náufragos sin permiso del gobierno en la isla de Lampedusa, fue liberada este martes luego de que la Justicia local no convalidara su detención, aunque podría ser expulsada de Italia en las próximas horas.

Carola Rackete, detenida a primera hora del sábado acusada entre otros delitos de «violencia contra nave de guerra» por las maniobras que hizo a su entrada al puerto de Lampedusa, fue dejada en libertad por la jueza de la ciudad siciliana de Agrigento Alessandra Vella tras pasar tres noches detenida.

La decisión de la Justicia llegó cerca de las 21 de Roma (16 de Argentina) luego de que Rackete fuera interrogada este lunes dos horas y media por un tribunal local. Según el fallo de Valle divulgado por la cadena Rai, la decisión de Rackete estuvo ligada al «cumplimiento de un deber», como es salvar vidas humanas.

Además, la magistrada afirmó que la decisión de la capitana de la Sea Watch de desembarcar a los náufragos en Lampedusa fue «obligada» ya que otros puertos cercanos de Libia y Túnez no pueden considerarse «puertos seguros».

Tras el fallo, el vicepremier y ministro del Interior, Matteo Salvini, aseguró vía Twitter que «para la comandante criminal está pronto el procedimiento para expulsarla a su país porque es peligrosa para la seguridad nacional».

«Volverá a su Alemania, donde no serían así de tolerantes con una italiana que hubiese atentado contra la vida de policías alemanes», planteó Salvini.

La fiscalía de la ciudad siciliana había pedido a la Justicia que convalide el arresto hecho en la madrugada del sábado y que la alemana Rackete sea castigada con la «prohibición de permanecer en Agrigento».

Rackete estaba acusada también de haber rechazado las órdenes de una nave de guerra y de «navegación en zonas prohibidas», tras la decisión que tomó en la madrugada del sábado de desembarcar en Lampedusa a las 40 personas que había rescatado en aguas internacionales hacía 17 días, y para quienes no encontraba un «puerto seguro».

De todos modos, el barco Sea Watch 3, de bandera holandesa, permanece secuestrado por las fuerzas de seguridad italianas, recordó el diario Corriere della Sera.

La maniobra de Rackete, que le valió también acusaciones del delito de «favorecimiento de la inmigración ilegal» por la que será indagada la semana próxima, se dio luego de varios días de rechazo explícito del gobierno italiano a la posible llegada de los náufragos a su territorio.

Rackete se defendió de las acusaciones de la Justicia y en el interrogatorio adujo «estado de necesidad» para la maniobra con la que golpeó a una embarcación militar italiana, aunque la fiscalía de Agrigento consideró que el impacto «fue intencional», según reprodujo el diario Repubblica.

Salvini fue el principal portavoz de la postura de Roma y planteó a través de Twitter: «De procesar y poner presos a los delincuentes nos ocupamos nosotros».

El caso del Sea Watch generó polémica entre Italia y algunos países de la Unión Europea, como Francia y Alemania. En ese sentido, pidió hoy al gobierno francés que deje de «insultar» sus políticas sobre inmigración y «abra sus puertos», luego de las críticas de París al rechazo de Roma a la acogida de personas.

«¿Mi comportamiento sobre inmigración es inaceptable? Que el gobierno francés deje de insultar y abra sus puertos, los italianos ya han acogido y gastado demasiado», planteó Salvini.

Las declaraciones del también ministro del Interior italiano fueron una respuesta a los dichos de la portavoz del gobierno francés, Sibeth Ndiyaye, que esta mañana había dicho que «no es aceptable» el comportamiento de Salvini en temas inmigratorios.

El fin de semana, había sido el gobierno alemán, de donde es originaria la activista detenida, quien había cruzado a Italia por la gestión del arresto.