El Ipec informó que el Índice de Precios al Consumidor provincial se ubicó tres décimas por debajo del 2,9% medido por el Indec. Alimentos y bebidas volvió a ser el rubro que más presionó
La inflación en Santa Fe fue del 2,6% durante enero de 2026, según informó este jueves el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec). El dato se ubicó tres décimas por debajo del 2,9% registrado a nivel nacional por el Indec, aunque la variación interanual coincidió exactamente con la media país: 32,4%.
De esta manera, la provincia comenzó el año con un incremento de precios moderadamente inferior al promedio nacional, aunque con el mismo nivel acumulado en los últimos doce meses.

Alimentos, el principal motor de la suba
Al igual que ocurrió en el país, el rubro que más impactó en el índice provincial fue Alimentos y bebidas, que registró un aumento del 4,1%. Se trata del capítulo con mayor peso en la canasta de consumo santafesina, ya que representa más del 32% del gasto de los hogares.
Dentro de ese segmento, se destacaron fuertes incrementos estacionales en frutas y verduras. El tomate redondo encabezó las subas con un 73,5%, seguido por la papa (39,7%), la manzana deliciosa (28,4%) y la lechuga (24,9%).
En el caso de las carnes, el pollo entero aumentó un 10,3% mensual, mientras que el asado subió un 4,4%.
Diferencias con el índice nacional
La brecha entre el 2,6% provincial y el 2,9% nacional se explicó por el comportamiento dispar de algunos rubros.
En Indumentaria, mientras a nivel nacional se registró una caída del 0,5%, en Santa Fe hubo un leve incremento del 0,6%.

En Vivienda y servicios, el aumento provincial fue del 2,2%, por debajo del 3,0% informado para el total país.
En Salud, en cambio, Santa Fe mostró una variación superior: 3,0% frente al 2,3% nacional.
Por su parte, Educación fue uno de los rubros con menor movimiento, tanto en la provincia (0,8%) como en la Nación (0,6%).
Con este escenario, aunque la inflación mensual en Santa Fe quedó levemente por debajo del promedio nacional, el impacto en el bolsillo de los hogares continúa marcado por el comportamiento de los alimentos, el capítulo que más incide en el gasto cotidiano.
