Un informe de la Fundación Protejer reveló que el sector perdió más de 24.000 empleos desde fines de 2023, cerraron 874 empresas y la producción cayó un 23% interanual en abril
La industria textil argentina atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Un informe elaborado por la Fundación Protejer advirtió que el sector trabaja con apenas el 42,4% de su capacidad instalada, registra una fuerte caída de la producción y encabeza el ranking de pérdida de empleo desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
Según el relevamiento, durante abril de 2026 la actividad textil sufrió una caída del 23% interanual y del 31% respecto del mismo mes de 2024. En tanto, durante el primer cuatrimestre del año el retroceso acumulado fue del 25,5% frente a 2025 y del 32,3% en comparación con 2023.
Más de seis de cada diez máquinas están paradas
Uno de los datos más preocupantes del informe es el nivel de utilización de la capacidad instalada. En abril, las fábricas textiles operaron al 42,4%, mientras que el promedio del primer cuatrimestre fue aún menor: 36,6%, lo que significa que más de seis de cada diez máquinas permanecen sin actividad.
Desde la Fundación Protejer señalaron que se trata del nivel más bajo registrado para el sector, con la única excepción del período de la pandemia de Covid-19.
La industria más golpeada por los despidos
El informe también ubica al sector textil, de confecciones, cuero y calzado como el que más empleo registrado perdió en toda la economía.
Entre diciembre de 2023 y marzo de 2026 desaparecieron 24.097 puestos de trabajo directos, lo que representa una caída del 20% del empleo formal en la actividad.
Además, durante ese período dejaron de operar 874 empresas productivas registradas, equivalentes al 14% del total.
La apertura de importaciones, entre las causas
Desde la entidad atribuyen la crisis al escenario económico actual, marcado por la apertura de importaciones, la competencia de productos provenientes del exterior —especialmente mediante plataformas de venta chinas— y el crecimiento del contrabando.
A esto se suma la fuerte caída del consumo interno, que afecta directamente a una actividad altamente dependiente del mercado local.
La ropa aumenta menos que la inflación
Otro dato destacado del informe muestra que, pese al contexto inflacionario, el rubro indumentaria viene aumentando muy por debajo del promedio general de precios.
Mientras que la inflación de mayo fue del 2,1% mensual y del 33,2% interanual, el segmento de prendas de vestir y calzado registró un incremento de apenas 0,3% mensual y 12% interanual, convirtiéndose en el rubro con menor aumento de precios de toda la economía.
Desde diciembre de 2023, la indumentaria acumuló un incremento del 126%, muy por debajo del 228,5% registrado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el mismo período.
Según la Fundación Protejer, muchas empresas optaron por contener los precios para intentar sostener las ventas en un contexto de fuerte retracción del consumo, aunque esa estrategia impactó directamente sobre la rentabilidad del sector.
