Política y Economía

La industria tecnológica continúa su recuperación por las medidas del Gobierno


Así lo señalaron desde la cámaras que nuclean el sector tras tres años en que las plantas dejaron de fabricar y despidieron a más de 6.000 trabajadores.

Las principales cámaras que nuclean a la industria tecnológica consideran que este año continuará la recuperación iniciada en 2020 por las medidas de estímulo del Gobierno, tras tres años en que las plantas dejaron de fabricar y despidieron a más de 6.000 trabajadores.

Así lo señalaron a Télam desde las cámaras que nuclean a estas empresas: la de Industrias Electrónicas (Cadieel), de Multimedia (Camoca) y de Distribuidores Mayoristas de Informática (Cadmi).

Directivos de estas entidades se mostraron confiados también en que este año se lleve adelante, en conjunto con el Gobierno, una reestructuración del sector para que la Argentina vuelva a fabricar computadoras, genere exportaciones, divisas y una importante cantidad de mano de obra.

Hace dos semanas, el Gobierno anunció una licitación para la adquisición de 500.000 computadoras para el ciclo lectivo de este año, con una inversión que supera los $ 12.000 millones, en consonancia con la decisión tomada por el presidente Alberto Fernández de triplicar el presupuesto para un plan de conectividad destinado al sistema educativo.

«La industria se rearma frente a estos números y esta planificación. Si bien ya empezó a rearmarse el año pasado, gracias a esto se gatilla un armado del sector mucho más poderoso», afirmó Guillermo Feund, de Cadieel.

Destacó que «acá hay algo muy valioso que es recomponer al sector, a partir de una necesidad de la educación», y aseguró que las medidas del Gobierno van a «permitir que la industria se reactive y vuelva a estar en el nivel previo a 2017».

De todos modos, subrayó que «esto llevará tiempo», porque remarcó que «lo que se destruye rápido cuesta construirlo rápido».

En abril de 2017, el gobierno de Mauricio Macri redujo a 0% los aranceles para la importación de tecnología.

Esto generó el cierre de la totalidad de las plantas de producción del país, y el despido masivo de más de 6.000 trabajadores del sector.

El año pasado, a partir de una acción del Gobierno, se otorgaron créditos del Banco Nación a docentes de primaria y secundaria para la compra de 25.000 computadoras.

Ahora se reactivó con más fuerza el programa de netbooks educativas para alumnos de primaria y secundaria.

«Es importante que la industria tenga la oportunidad de volver a actuar y trabajar», indicó Feund, quien señaló que «desde el inicio del programa para los docentes, las empresas entendieron que había que empezar a rearmar sus áreas productivas que estaban cerradas desde 2017 por la apertura indiscriminada de las importaciones. Este programa gatilla una reapertura más amplia de las plantas».

Por su parte, Sergio Airoldi, de Cadmi, puso de relieve «el apoyo a todos los fabricantes y distribuidores locales que de alguna manera volvemos a tener un espacio importante en esta situación de necesidad de educación y trabajo a distancia».

«Lo que hace el Gobierno es volver a impulsar que los que tenemos el ADN de producción nacional volvamos a reactivar», afirmó Airoldi, quien puntualizó que «es muy importante poder generar trabajo y valor agregado local».

Sostuvo que «lograr que estos programas del Gobierno se sostengan en el tiempo es importante», porque subrayó que «da tranquilidad no solo a las compañías que invierten y toman gente, sino también a los trabajadores, de tener previsibilidad en el tiempo».

En tanto, el presidente de Cadmi, Federico Freitag, indicó que «muchas empresas mayoristas pertenecientes a la Cámara, que abrieron sus fábricas de notebooks y PCs durante 2020 no pudieron presentarse a la licitación por falta de antecedentes en la venta de estos productos al Ministerio de Educación».

«Realmente sentimos que no es justo, ya que nos piden que abramos fábricas y luego nos miden por los antecedentes, cuando en realidad nos deberían medir por las aptitudes para poder presentarnos a estos negocios. Es obvio que si abrimos las fábricas en el 2020, no vamos a tener los antecedentes», remarcó Freitag.

Por su lado, Carlos Scimone, gerente de Camoca, consideró que «lo interesante» a partir de estas decisiones del Gobierno «sería dar un paso hacia apuntalar la producción nacional», y señaló que «la decisión del Ministerio de Educación fue ensamblar, cuando podía haber exigido fabricación local».

En consecuencia indicó que «para la industria no es mucho, al ser todo ensamble y no haber fabricación», y afirmó que «la mano de obra que se necesita para esto es poca, no provoca una gran reactivación del sector».

«Estoy trabajando en una ley de reestructuración de la industria electrónica nacional, con gente del Gobierno y siete cámaras empresarias», explicó Scimone, quien destacó: «Mi ambición es que podamos fabricar y ser eficientes».

Preciso que «la diferencia con el ensamble en cuanto a creación de empleo es de 50 a 1», y afirmó que «en Argentina estamos en situación de competir, se puede exportar perfectamente».

«Tenemos gente que ya trabaja para el exterior, que provee softwares, sistemas, aplicaciones. Estamos igual que Brasil, pero con mejores posibilidades de calidad», aseguró Scimone.

Afirmó que «la fabricación multiplica la actividad y los puestos de trabajo», y consideró que «Argentina está atrasada en informática».

«Tenemos 28 millones de computadoras de las cuales 7 millones no sirven más. La renovación que tiene que hacer Argentina es importantísima», indicó el ejecutivo de Camoca, quien remarcó que «durante tres años se vendieron máquinas viejas, desde que se bajaron los aranceles. Vinieron saldos de otros países que ya nadie usaba».