Un informe de Fisfe reveló una nueva retracción de la actividad fabril en Santa Fe. Más de la mitad de las ramas industriales registraron caídas interanuales y persisten las dificultades para recuperar los niveles productivos previos a la crisis
La industria santafesina volvió a mostrar señales de debilidad durante abril y profundizó un escenario que preocupa al sector productivo provincial. Según el último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), la actividad manufacturera registró una caída interanual del 0,5% y acumuló una retracción del 5,2% durante los primeros cuatro meses de 2026.
El relevamiento señala que la recuperación industrial sigue siendo esquiva para buena parte del entramado productivo. De hecho, el 53% de las ramas industriales relevadas presentó una disminución de su nivel de actividad respecto de abril de 2025.
A este panorama se suma otro dato preocupante: el índice desestacionalizado mostró una caída del 7,2% en comparación con marzo, reflejando un deterioro también en el corto plazo.
Desde Fisfe remarcaron que el nivel de actividad industrial de abril se ubicó un 10,5% por debajo del registrado en el mismo mes de 2023 y un 15,7% por debajo del de 2022, evidenciando las dificultades que enfrenta el sector para recuperar el terreno perdido en los últimos años.
Entre las actividades que lograron exhibir mejores resultados se destacó la industria siderúrgica, con un crecimiento interanual del 145,7%, impulsado por una base de comparación muy baja. También mostraron avances la producción de vehículos automotores (+75,5%), edición e impresión (+7,6%), molienda de cereales (+6,9%), maquinaria de uso general (+4,6%), papel y productos de papel (+3,8%), carrocerías y remolques (+3,6%) y molienda de oleaginosas (+3%).
En contraste, la maquinaria agropecuaria volvió a encabezar las caídas con una retracción del 29,7%. También registraron descensos significativos las prendas de vestir (-14,8%), la faena bovina (-12,6%), los fiambres y embutidos (-9,6%), los productos metálicos (-6,5%), los muebles y colchones (-5%) y las autopartes (-4,9%).
Uno de los complejos más importantes de la economía provincial, el de la soja, mostró una mejora interanual del 3% durante abril. La molienda alcanzó los 3,1 millones de toneladas y la producción de aceite creció 3,3%. Sin embargo, el sector aún acumula una caída del 7,2% en el primer cuatrimestre respecto del mismo período del año pasado.
La situación también genera preocupación en el empleo. A nivel nacional, el empleo asalariado registrado en la industria manufacturera cayó 4,1% interanual en marzo, lo que representa la pérdida de 47.600 puestos de trabajo. En Santa Fe, los registros muestran una disminución tanto en la cantidad de empresas industriales como en el número de trabajadores cubiertos por el sistema de riesgos del trabajo.
Otro dato negativo surge del comercio exterior. Entre enero y abril, las exportaciones de manufacturas de origen industrial producidas en Santa Fe disminuyeron 7,9% en valor y 5,6% en volumen. Desde Fisfe advirtieron que la apreciación del tipo de cambio real redujo la competitividad de los bienes industriales argentinos en los mercados internacionales.
Pese al escenario complejo, algunos indicadores mostraron señales positivas. La demanda de energía eléctrica de grandes usuarios industriales creció 32,8% interanual durante abril, impulsada principalmente por la siderurgia y la industria aceitera. Sin embargo, el consumo energético del sector todavía se mantiene por debajo de los niveles registrados en 2023.
El informe refleja así un panorama de contrastes para la industria santafesina, donde algunos sectores logran recuperarse mientras gran parte del entramado productivo continúa atravesando dificultades para recuperar actividad, empleo y competitividad.
