Según Fisfe, en diciembre la producción se retrajo 9,8% interanual y el 68% de las ramas redujo su actividad. Bajaron exportaciones industriales, empleo y consumo de energía
La actividad manufacturera en Santa Fe volvió a mostrar números en rojo hacia el cierre de 2025. De acuerdo al último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), en diciembre la producción industrial cayó 9,8% en comparación con el mismo mes del año anterior y retrocedió 3,9% respecto de noviembre en la medición desestacionalizada.
El dato más preocupante es la amplitud del deterioro: el 68% de las ramas industriales relevadas redujo su nivel de actividad. Aunque el acumulado anual terminó con una leve suba de 1,3% frente a 2024, el índice general de 2025 quedó 8,7% por debajo del nivel de 2022, consolidando un escenario de estancamiento en pisos históricamente bajos.
Desempeños dispares en los sectores clave
Entre las actividades con mayor peso en la estructura productiva provincial, los resultados fueron heterogéneos.
En diciembre mostraron crecimiento la industria siderúrgica (+19,3%), papel y productos de papel (+6,6%) y maquinaria de uso general (+5,5%). Sin embargo, las caídas fueron más profundas y extendidas en rubros estratégicos:
- Maquinaria agropecuaria (-22,8%)
- Autopartes (-17,7%)
- Molienda de oleaginosas (-17,4%)
- Manufacturas de plástico (-12,4%)
- Prendas de vestir (-11,7%)
Las mayores incidencias negativas en el índice general provinieron de la molienda de oleaginosas, la maquinaria agropecuaria, las autopartes y los productos de metal y servicios de trabajo de metales.
Un mapa productivo con retrocesos generalizados
El informe advierte que 48 de las 60 ramas relevadas produjeron en 2025 menos que en 2023, y que 32 actividades sufrieron caídas superiores al 10%. Entre las más afectadas aparecen vehículos automotores, textiles, calzado, fundición, pinturas, plásticos, edición e impresión y bebidas.
Además, 25 sectores acumulan dos años consecutivos de bajas interanuales (2024 y 2025), lo que consolida un escenario contractivo con impacto directo en el empleo y la base empresarial santafesina.
Exportaciones en baja y más importaciones
El comercio exterior también reflejó el deterioro. Las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) cayeron 9,8% en volumen y 1,7% en valor durante 2025. La participación de las MOI en el total exportado por la provincia descendió al 9,2%, el nivel más bajo de la serie histórica, lo que evidencia un proceso de mayor primarización.
En sentido contrario, crecieron con fuerza las importaciones:
- Bienes de consumo: +44,6%
- Vehículos automotores de pasajeros: +219,4%
Mientras tanto, las compras externas de bienes intermedios –vinculados directamente a la producción– disminuyeron, una dinámica que desde Fisfe consideran perjudicial para el entramado fabril local.
Menor consumo de energía y gas
Otro indicador que confirma el freno industrial es la caída en la demanda energética. En 2025, el consumo de electricidad de grandes usuarios industriales retrocedió 6,5% interanual. En el complejo oleaginoso la baja fue aún más marcada (-18,4%), mientras que en el resto de las industrias el consumo se ubicó 3% por debajo de 2024 y 12% debajo de 2023.
La entrega de gas a grandes usuarios industriales también mostró una retracción: cayó 9,7% entre enero y noviembre frente al mismo período del año anterior y 19,1% en comparación con 2022.
Para la entidad empresaria, la combinación de menor demanda interna, mayor ingreso de productos importados en condiciones competitivas y elevados costos financieros configuró un 2025 con rasgos negativos para la industria santafesina, en un contexto que sigue encendiendo luces de alerta sobre el empleo y la sustentabilidad del entramado productivo provincial.
