La Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario analizó el crecimiento industrial informado por el Indec y aseguró que la realidad local sigue siendo preocupante
La industria metalúrgica de Rosario continúa atravesando un escenario complejo pese a los datos positivos difundidos a nivel nacional por el Indec. Así lo planteó el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM), Rafael Catalano, quien aseguró que existe “una dualidad y distintas velocidades” dentro del entramado industrial argentino.
El dirigente analizó el crecimiento industrial del 5% registrado en marzo y remarcó que esos números no reflejan la realidad de buena parte del sector productivo santafesino. “Nosotros estamos en Rosario, donde la industria metalúrgica es el principal actor industrial, y los números son rojos”, afirmó.
Según explicó, las diferencias entre rubros son marcadas. “Productos metálicos, maquinaria agrícola y equipos dieron menos 3; el textil, menos 12. Después hay otras actividades como refinería que empujan para arriba”, señaló.
Catalano sostuvo que hoy los sectores más favorecidos son aquellos vinculados a Vaca Muerta y, en menor medida, a la minería. “La minería aún no arrancó fuerte, pero el sector energético sí está muy dinámico”, indicó.
En paralelo, advirtió que el crecimiento de ventas en el mercado automotor no necesariamente implica una mejora para la industria nacional. “Se venden unidades, pero muchas no son fabricadas en Argentina”, expresó. En contraste, destacó el fuerte crecimiento del mercado de motos, fenómeno que vinculó a la crisis económica y al elevado costo de mantener un automóvil.
El titular de AIM participa actualmente de la feria minera de San Juan junto a más de 200 industrias santafesinas que buscan nuevos mercados y oportunidades de negocios. “Hay récord de empresas de Santa Fe acá en San Juan”, destacó.
“No nos quedamos de brazos cruzados, salimos a buscar alternativas”, aseguró el empresario, aunque reconoció que la reconversión productiva se vuelve cada vez más difícil por el nivel de endeudamiento que enfrentan las compañías.
“Hoy el endeudamiento de las industrias es muy grande, no solo financiero, sino también impositivo. Esa mochila la estamos llevando arriba mientras tratamos de encontrar herramientas para seguir adelante”, sostuvo.
Entre las principales dificultades que atraviesa el sector, Catalano enumeró la caída del consumo, el avance de las importaciones y los problemas estructurales de competitividad. “Los salarios de la gente no son saludables y eso repercute directamente en el consumo”, remarcó.
A su vez, alertó por el fuerte aumento de costos, especialmente en energía y servicios. “Lo que creció la electricidad en los últimos dos años fue monstruoso”, afirmó. Además, señaló que las nuevas subas del gas previstas para el invierno volverán a impactar sobre la estructura productiva.
Consultado sobre la situación financiera de las empresas, el dirigente fue contundente: “No solo cuesta pagar el aguinaldo, está costando pagar los sueldos”. Según explicó, muchas industrias enfrentan retrasos y serias dificultades para sostener los compromisos salariales.
“Lo que se perdió ya es muy difícil que se vuelva a recuperar”, lamentó al referirse al cierre de empresas y la pérdida de empleo en la metalurgia regional.
Pese al escenario adverso, Catalano aseguró que el sector mantiene expectativas sobre el desarrollo energético y minero como posibles motores de recuperación. “Dicen que en un año podrían arrancar inversiones fuertes y que va a haber necesidad de producción metalúrgica. Nosotros tratamos siempre de ser positivos”, concluyó.
