Info General

La Iglesia y el 2022: instó al «encuentro» y a «entregar la vida» por los demás


Monseñor Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, analizó el 2021 que se fue y habló de lo que esperan de este nuevo año

El obispo de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea, instó al «encuentro» de la sociedad y «a dar la monedita del alma y entregar la vida» por los demás, a la vez que deseó «un feliz año, aún en medio de este momento difícil que nos da miedo y temor».

En su saludo por el fin de 2021 y el comienzo de 2022, Ojea dijo que «estamos acostumbrados a vivir el tiempo como una continuidad de hechos que suceden, pero en realidad el tiempo también es acontecimiento, es acontecimiento fuerte que nos interpela, que nos cambia, que nos trasciende en su significado; esto pasa con el nacer, esto pasa con el nacimiento».

«La Iglesia celebra el año nuevo con un nacimiento, celebrando la octava de Navidad: Cristo está entre nosotros por la Virgen que es la aurora de nuestra salvación», destacó el prelado en su mensaje, informó la agencia de noticias católica AICA.

Ojea resaltó que el papa Francisco «nos dice en la encíclica ‘Fratelli tutti’ que ‘la vida no es tiempo que pasa sino tiempo de encuentro’. Estamos hechos para un encuentro, tenemos que abrir nuestro corazón a un encuentro, y este encuentro siempre es un aprendizaje, siempre es un crecimiento, este encuentro siempre es la posibilidad de servir, crecer y poder entregar mejor nuestra vida».

En ese punto apeló al poeta español Antonio Machado y recordó que decía «moneda que está en la mano tal vez se deba guardar, la monedita del alma se pierde si no se da». Y añadió en esa línea que «la vida se pierde si no se entrega, como dice Jesús en el Evangelio».

«Celebremos entonces este acontecimiento maravilloso de nacimiento de Jesús, la Iglesia tiene por misión que se conozca a Jesús, que cada persona pueda configurarse con Jesús y al mismo tiempo encontrar su camino; disfrutar de la vida es poder vivir para este encuentro que nos hace crecer», aseveró el obispo.

Como colofón de su saludo dijo «que tengan un feliz año, aún en medio de este momento difícil que nos da miedo, que nos da temor, que hace nuestro futuro más tenebroso, en medio de este miedo y de este temor y también de la necesidad de descansar, dos cosas que se unen en medio de todo esto».

Y deseó «que el Señor nos enseñe a desentrañar el misterio del tiempo que nos toca vivir para ser felices de verdad».