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«La gente se moría delante de mí», testimonio de un sobreviviente del huracán Dorian


Rollpenchy Pharisen vive en las islas Bahamas. Tiene 20 años, trabaja en el rubro de la construcción y es uno de los sobrevivientes del huracán Dorian, que a principios de la semana golpeó al país y lo dejó en ruinas, inundado, devastado, con al menos 43 muertos y varios desaparecidos.

Herido pero vivo, cuenta sobre lo que vivió: «Todo volaba por los aires. Mi barrio ha desaparecido entero. La gente se moría delante de mí. Había bebés muertos. Tuve que escapar de mi casa nadando, he dejado todo atrás. Solo tengo lo puesto. Ahora toca empezar de nuevo», según publica el diario El País.

Como Pharisen son cientos los pobladores de las islas que perdieron todo pero siguen con vida tras el paso del huracán, que llegó a alcanzar la categoría máxima de 5 pero que tocó tierra apenas debilitado. Mientras tanto, los equipos de rescate intentan alcanzar a algunas poblaciones aisladas por las inundaciones y los escombros. Ocho personas murieron en las Isla Gran Bahama y 35 en Ábaco, según el primer ministro, Hubert Minnis.

En las islas Bahamas al menos 43 personas fallecieron; hay cientos de desaparecidosEn las islas Bahamas al menos 43 personas fallecieron; hay cientos de desaparecidos Fuente: AP

Daniel Box es otro de los que pudo escapar al desastre. Es preparador físico y tiene 30 años. Sobre el momento en que los terribles vientos de huracán tocaron su casa cuenta: «Cuando me desperté, el agua me llegaba a la altura de las caderas. Salí de casa como pude y me fui, a ratos andando, a ratos nadando, a la de mi novia, que estaba con nuestra hija de cinco años. Las agarré y nos fuimos a casa de mi suegro, que era la única que quedaba en pie. Acabamos 35 personas metidas dentro. Pasamos tres días allí, sin comida, sin agua potable. Todo está destruido. Quedarnos habría sido una sentencia de muerte».

Box vive en Marsh Harbour, en las islas Ábaco. Ahora espera ayuda en una carpa improvisada junto a un aeropuerto privado de Nassau, la capital del país. Aguarda que le comuniquen en qué precario refugio vivirá a partir de ahora.

«Ábaco está acabada. He perdido a muchos amigos, pero estoy contento porque estamos vivos. Ahora tenemos que ver qué hacer con nuestras vidas. Ya no tengo nada. Solo la ropa que llevo puesta. No tengo dinero, no sé cómo voy a cuidar de mi familia. No sabemos ni dónde empezar. Consigues llegar lejos en la vida para de repente perderlo todo. No sé ni dónde me voy a quedar. No quiero ser una carga para nadie. Solo aspiro a tener un techo para mi hija y mi novia. Tenemos hambre, no hemos comido en tres días más que galletas», agrega el joven de 30 años.

En las islas Bahamas al menos 43 personas fallecieron; hay cientos de desaparecidosEn las islas Bahamas al menos 43 personas fallecieron; hay cientos de desaparecidos Fuente: Reuters