El colegio de Rosario buscó llevar tranquilidad a las familias tras los episodios ocurridos esta semana
Luego de la fuerte preocupación generada en la comunidad educativa, la Escuela María Auxiliadora de Rosario emitió un comunicado oficial tras el caso del alumno que llevó una bala en dos oportunidades durante la misma semana.
El hecho, que ocurrió el lunes y volvió a repetirse el jueves, había sido denunciado por padres y madres, quienes además señalaron que el adolescente habría amenazado a otros estudiantes. La situación generó temor y ausencias en distintos cursos.
“Se respetaron todos los protocolos”
En el documento difundido por el Equipo de Gestión, la institución aseguró que actuó conforme a las normativas vigentes: “Se han respetado todos los protocolos de seguridad de la provincia de Santa Fe y el protocolo de cuidado propio de la Inspectoría ‘Laura Vicuña’”, indicaron.
Según remarcaron, el objetivo principal fue “garantizar el bienestar y la integridad de todos los alumnos”, en medio de un episodio que generó conmoción en la escuela ubicada en San Juan al 1600.
Una mirada sobre el contexto
Más allá de lo ocurrido, el colegio también planteó una reflexión sobre el trasfondo social del hecho. “Es efecto de una sociedad que día a día profundiza sus desigualdades y la violencia en que vive”, señalaron, al tiempo que destacaron que la situación interpela el rol de la institución educativa.
Respecto a las decisiones que se tomarán con el alumno involucrado, desde la escuela pidieron prudencia. Indicaron que el caso requiere “tiempo, análisis y discernimiento” para definir los pasos a seguir, priorizando el “bien de todos”.
En paralelo, confirmaron que continúan trabajando junto a autoridades ministeriales y de la congregación para abordar la situación de manera integral.

Compromiso con la comunidad educativa
El comunicado concluye con un mensaje de acompañamiento y compromiso: la institución reafirmó su intención de sostenerse como un “espacio de prevención” y de construcción de vínculos, donde cada estudiante pueda sentirse contenido.
Mientras tanto, el caso sigue generando preocupación entre las familias, que reclaman garantías de seguridad para el normal desarrollo de las clases.
