Gremiales

La crisis industrial golpea con fuerza: la UOM denuncia riesgo de cierre y más despidos en Catamarca


Tras nuevas desvinculaciones en la ex fábrica de heladeras Neba, el gremio metalúrgico advierte por la posible paralización total de la planta y apunta contra las políticas nacionales que afectan la producción local

La provincia de Catamarca vuelve a encender las alarmas por la situación de su entramado productivo. La empresa Neba, ubicada en el Parque Industrial El Pantanillo, atraviesa un escenario crítico tras una nueva tanda de despidos que profundiza la incertidumbre sobre la continuidad de la planta y los puestos de trabajo.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) regional —que abarca Catamarca, La Rioja y Tucumán— denunciaron que la firma reincide en desvinculaciones luego de los recortes registrados hace unos 150 días. Según detalló el secretario general Gabriel Gamez, primero se produjeron cesantías y, semanas más tarde, otros 34 trabajadores quedaron afuera. Hoy, con un plantel reducido a cerca de 60 operarios, el temor es el cierre total.

El gremio en estado de alerta

La conducción sindical cuestionó además la modalidad con la que la empresa intenta resolver la situación, proponiendo el pago de indemnizaciones en cuotas. Desde la UOM consideran esa alternativa “inaceptable” y remarcan que no se puede naturalizar un proceso de vaciamiento que deja a decenas de familias sin sustento.

Gamez también vinculó la crisis con el contexto económico nacional. Según el dirigente, la apertura de importaciones y el impacto sobre el poder adquisitivo deterioran la competitividad de la industria local y agravan el panorama social. “Nos preguntamos dónde van a ir a parar estos trabajadores”, advirtió, subrayando la responsabilidad del Estado en la protección del empleo.

Mientras tanto, los operarios permanecen en la planta junto al gremio, exigiendo el cumplimiento íntegro de salarios e indemnizaciones y defendiendo la continuidad productiva.

Un problema que excede a una fábrica

El conflicto en la ex fábrica de heladeras —anteriormente conocida como HL— no es un hecho aislado. En el mismo parque industrial, la empresa VVC Textil atraviesa también una situación delicada: al menos 17 operarios están en riesgo de perder su empleo y se registran demoras en el pago de salarios, aguinaldo y vacaciones.

Frente a ese panorama, trabajadores y representantes sindicales realizaron un acampe en el predio para visibilizar el reclamo y exigir respuestas urgentes.

La sucesión de conflictos consolida la preocupación de los gremios por la fragilidad del entramado industrial catamarqueño. Para la UOM, lo que está en juego no es solo el destino de una planta, sino la defensa del trabajo argentino y de las economías regionales que dependen de cada puesto laboral.