Política y Economía

La crisis en la láctea Verónica se agrava: reducen jornada laboral y crece la incertidumbre


La empresa arrastra salarios impagos desde diciembre para unos 700 empleados, además de cheques rechazados por miles de millones de pesos y deudas millonarias con proveedores.

La crisis en la empresa láctea Verónica continúa profundizándose y genera creciente incertidumbre entre sus trabajadores. La compañía, propiedad de la familia Espiñeira, arrastra salarios impagos desde diciembre para unos 700 empleados, además de cheques rechazados por miles de millones de pesos y deudas millonarias con proveedores.

En este contexto, la firma envió telegramas al personal de sus plantas de Lehmann y Clason informando que, debido a la situación económica, se implementará una jornada reducida de cuatro horas diarias al menos hasta abril. Según la empresa, la medida busca preservar las fuentes de trabajo mientras intenta atravesar el complejo escenario financiero.

Mientras tanto, no hay confirmaciones sobre una posible venta de la compañía, aunque en el sector circulan versiones de negociaciones con la empresa francesa Savencia. El Ministerio de Trabajo sigue de cerca el conflicto, aunque por ahora no se registran avances concretos.

Los trabajadores denuncian que la situación salarial es “insostenible”, ya que en los últimos meses solo recibieron pagos parciales semanales de entre 17.000 y 21.000 pesos. A su vez, la actividad productiva está prácticamente paralizada: las plantas de Suardi y Clason casi no operan y la de Lehmann procesa apenas 15.000 litros diarios, menos del 5% de su capacidad.

La gravedad de la crisis también se refleja en los números: la deuda supera los 13.400 millones de pesos, la empresa acumula más de 3.800 cheques rechazados y mantiene compromisos comerciales cercanos a los 60 millones de dólares con más de un centenar de tamberos, quienes dejaron de proveer materia prima desde la segunda mitad de 2025.