Gremiales

La CGT concretó el cuarto paro en la gestión Milei y destacó acatamiento de «más del 90%»


La medida se sintió fuerte en el transporte, pero no tanto en los locales comerciales

La CGT concretó este jueves su cuarto paro general en la gestión de Javier Milei, esta vez en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en el Congreso, y el cosecretario general de la central, Jorge Sola, remarcó que el nivel de acatamiento fue «de más del 90 por ciento».

“Hemos sido consecuentes y responsables en mantener la paz social”, expresó Sola en una conferencia de prensa posterior, en la que definió a la reforma laboral como un proyect que “retrocede 100 años”.

La medida de fuerza se notó principalmente en el mínimo funcionamiento del transporte público, ya que sólo salieron a las calles las líneas de colectivos pertenecientes al grupo DOTA en el Amba, cuyos choferes no están afiliados a la UTA.

Por ende, los servicios de autos de aplicaciones y combis fueron las alternativas para suplir la falta de colectivos, trenes y subtes. 

También se paralizó el funcionamientos de la mayoría de las fábricas de diferentes sectores de la industria, como también la atención al público en dependencias públicas, bancos y otras entidades.

Donde menos se sintió el paro de la CGT fue en los comercios a la calle de casi todos los rubros, que en un buen porcentaje abrieron las persianas y funcionaron con total normalidad.

El balance

Sola sostuvo que la huelga reflejó un respaldo “a las medidas que adoptaron las organizaciones sindicales” en rechazo a los cambios en la normativa que rige el ámbito del trabajo.

“El acatamiento es importantísimo, ya desde ayer a las 10 de la noche los sectores fabriles con turnos nocturnos empezaron a dejar sus puestos de trabajo”, afirmó Sola, en declaraciones a Radio Rivadavia.

Respecto a la adhesión del gremio de colectiveros de la UTA y cómo esto condicionó a quienes quisieron ir a trabajar, el sindicalista sostuvo que los choferes “tienen derecho a expresarse también, y esa adhesión es un apoyo y una unidad de concepción”.

El respaldo al paro significa “un enorme rechazo a la destrucción del tejido productivo que se está haciendo desde hace dos años y que cada vez tiene mayor profundidad”, aseguró el titular del sindicato del Seguro.

Puntualizó además que el caso de la empresa de neumáticos FATE, que este miércoles anunció su cierre, “es solo la punta del iceberg de 300.000 puestos de trabajo formales que se han caído” desde la llegada de Milei al gobierno.

“La CGT en toda su amplitud está convencida de que el Gobierno debe representar los intereses de los trabajadores, esto no tiene que ver con ideologías, porque muchos de los que nosotros representamos votaron al Gobierno y otros a la oposición”, añadió Sola.

Furlán, Yofra y Aguiar en la marcha frente al Congreso.

Los “duros”

En tanto, sectores «duros» de la CGT, críticos de la conducción de la central, junto a sindicatos de las dos CTA, sumaron al paro una marcha hacia las puertas del Congreso, donde Diputados trataba el proyecto de reforma laboral luego de la sanción que obtuvo la semana pasada en el Senado.

Se trata del Frente de Sindicatos Unidos, que integran la UOM, Aceiteros, Pilotos, Aeronáuticos y ATE, entre otros gremios de las distintas centrales, que desde hace semanas venían ejerciendo presión a la CGT para que llamara a un paro contra la reforma.

“Estamos cumpliendo con ese mandato, con ese compromiso que tomamos de estar en las calles luchando. No concebimos otro camino que no sea el de la lucha para revertir y transformar esta realidad que nos duele a todos», sostuvo el titular de la UOM, Abel Furlán, en una conferencia en la sede de Madres de Plaza de Mayo, antes de la movilización.

Y agregó: «Esta reforma laboral, mal llamada modernización laboral, tiene como único objetivo el sometimiento y la pérdida de dignidad para todos los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Vamos a seguir trabajando para profundizar nuestra lucha porque nos asiste absolutamente toda la razón».