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Kudelka asumió el golpe: “Estamos en el fondo del mar y hay que tener agallas para salir a flote”


El nuevo entrenador rojinegro no esquivó la crudeza del momento tras la caída en el clásico. Con tono firme, Frank Kudelka reconoció la profundidad de la crisis que atraviesa Newell’s y dejó una frase que resume el presente: “Estamos en el fondo del mar y hay que tener agallas para salir a flote”.

El técnico, que asumió en medio de un contexto complejo, admitió la amargura y pidió disculpas a los hinchas: “Entiendo que hay que pedirles disculpas a la gente. Todo análisis está sujeto al resultado. Es difícil exponer un pensamiento cuando se pierde un clásico”.

Un equipo que compite pero no resuelve

Kudelka intentó desmenuzar el desarrollo del partido y marcó matices en el rendimiento: sostuvo que el primer gol no llegó por un mal funcionamiento colectivo, sino por una jugada puntual mal resuelta. “Dentro de un partido discreto y parejo, sacaron diferencia por eficacia. El rival tuvo dos y nosotros no pudimos”, analizó.

Para el DT, hubo tramos de paridad e incluso mejoras en ciertos sectores del campo, pero la falta de contundencia volvió a condenar a la Lepra. “Tuvimos ineficacia y no tuvimos certezas en nuestra área”, sentenció.

El peso anímico y la reconstrucción

Más allá del resultado, el entrenador fue más profundo en su diagnóstico: habló de un plantel golpeado y con dificultades para asumir liderazgos en un momento crítico. “Hay una búsqueda profunda que hacer. Tocamos fondo y lo digo como si hubiera estado desde principio de año”, afirmó.

Sobre la elección del capitán —que generó comentarios— aclaró que fue una decisión consensuada entre los referentes y que “no fue determinante”.

Mercado de pases y futuro

Kudelka también dejó en claro que el mercado puede aportar soluciones parciales, pero no mágicas. “Una, dos o tres incorporaciones pueden ayudar, pero no son la solución. Esto no es mágico”, explicó, dejando abierta la necesidad de refuerzos si la institución lo permite.

En medio del dolor por otra derrota en el clásico, el entrenador sostuvo que tiene claro el rumbo: “Más allá de la amargura, tengo la certeza y seguridad de hacia dónde vamos”.

El desafío, ahora, será transformar esa convicción en resultados en un Newell’s que no logra levantar cabeza y que atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años.