Política y Economía

Katodopis, contra la obra pública macrista: «Le llenaba los bolsillos a los bancos»


El titular de la cartera de Obras Públicas explicó porqué el gobierno decidió rescindir los contratos bajo la modalidad PPP impulsada por la gestión anterior

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katodopis, aseguró este miércoles que la modalidad PPP para la realización de obras es un sistema «ruinoso», que estaba «al servicio del sector financiero» y remarcó que estaba pensando «para llenarle los bolsillos a los bancos y vaciar las cuentas del Estado».

En diálogo con La 990, el funcionario se refirió a la decisión de su cartera de poner en marcha el proceso para la rescisión de los seis contratos de obras de corredores viales que habían sido adjudicados bajo la cuestionada modalidad PPP (Participación Público-Privado) en julio de 2018 por el gobierno de Mauricio Macri.

«Los contratos de PPP fueron anunciados por el gobierno anterior en el marco del plan más importante de los últimos 65 años y suponían la realización de obra pública y la concesión de las autopistas por parte de empresas que se comprometían a aportar el financiamiento para el desarrollo de esas obras. El financiamiento nunca llegó y las obras no se hicieron», explicó Katodopis.

En ese sentido, el ministro remarcó que «se calcula que el costo de las PPP eran de más de u$s 10.000 millones». «Tenían un costo financiero enorme. Se usaban dólares para comprar cosas que se podían comprar con moneda nacional», apuntó.

Además, reveló que «el estado de avance de las obras es cercano al 2%»: «Este esquema ponía en evidencia un sistema de obra pública al servicio del sistema financiero. Era ruinoso. Nosotros proponemos un sistema de obra pública para generar trabajo y desarrollo».

Por último, subrayó que desconoce si esta decisión va a llegar a presentaciones judiciales por parte de las empresas, pero remarcó que el Gobierno será «muy firme» en la defensa del patrimonio del Estado y «no cederá» frente a ninguna situación que no sea cuidar el patrimonio.

«El Estado iba a quedar sobreendeudado con estas obras. Cada kilómetro que se hubiese hecho con este modelo a los argentinos les hubiese costado muy pero muy caro», concluyó.