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«Julio Sin Plásticos»: la campaña ecológica mundial que llega a Rosario para concientizar


Unas 10 organizaciones rosarinas participan de esta iniciativa global para explicar las consecuencias del uso del plástico. La ciudad atraviesa esta movida entre ideas locales y ordenanzas

La campaña global «Julio Sin Plásticos» llega a Rosario y una decena de instituciones de la ciudad se sumaron a concientizar sobre la gran contaminación que deja este material y cómo impacta en el medioambiente. A nivel mundial existe una preocupación creciente por la contaminación por plásticos, en la que la producción y consumo de artículos descartables se encuentra entre las principales causas. En este contexto, nace esta iniciativa, que en la ciudad llega tras varias legislaciones a favor del ecosistema. «Sirve para difundir una serie de ordenanzas que se aprobaron en Rosario en los últimos meses», señaló Mirko Moskat del Taller Ecologista, uno de los grupos locales que participa de esta idea.

Las normativas, que mencionó con precisión Moskat, fomentan la venta de alimentos en recipientes reutilizables (Nº 10.196), prohíben los sorbetes descartables (Nº 10.158), los vasos plásticos en heladerías (Nº 10.226) y los envoltorios innecesarios en frutas y verduras (Nº 10.216). Todas ellas se firmaron desde diciembre de 2020 a la fecha.

Además, los grupos ecologistas remarcaron la importancia de estas normativas a través de tres campañas locales: “Delivery Sustentable”, “Frascos que vienen y van” y “Graneleando”.

La primera busca fomentar el sistema de delivery que no utilicen descartables. Es decir, que ofrecen una variedad de locales que trabajan desde una perspectiva ambiental y además apuestan a una producción agroecológica, evitando procesos industrializados y, como se mencionó, la utilización de envases descartables.

La segunda se trata de “Frascos que vienen y van” y apuesta a que los consumidores devuelvan los frascos y botellas de vidrio para su reutilización a cambio de un beneficio económico. Al reutilizar frascos se disminuyen los residuos enterrados, de esta manera se busca contribuir al cumplimiento de la ordenanza de Basura Cero, vigente desde el año 2008.

La última acción está relacionada con un mapa colaborativo de comercios de Rosario donde se puede llevar un envase propio (tuppers y frascos) para que el local le sirva el producto allí. «El comercio no se puede negar tampoco», aclaró Moskat.

Desde Rosario, las organizaciones que se sumaron son Taller Ecologista, El Paraná NO se toca, Greenpeace Rosario, STS Rosario, Más Río Menos Basura, Graneleando, Fridays For Future Rosario, Jóvenes por Clima, XR Rosario y UCEL.

«Julio sin plásticos se comenzó a organizar hace algunos años y este año hicimos algo más amplio debido a las ordenanzas que se lograron», contó Mirko.

Para el representante de Taller Ecologista, desde «hace algunos años» Rosario «viene teniendo más conciencia» y «sólo faltan mayores políticas públicas que permitan generar alternativas y soluciones estructurales para responder a esa mayor conciencia, que afortunadamente se va dando».

En esta línea, Moskat apuntó que «Rosario aún tiene muchas políticas ambientales erradas, particularmente en el manejo de residuos, que no funciona para cumplir la ordenanza de Basura Cero. En ese tema hay que tener un cambio de rumbo». Según lo establecido en la ordenanza del 2008, la ciudad ya no debería enterrar residuos orgánicos o reciclables en Ricardone. Sin embargo, lejos está de cumplirse. Actualmente, casi el 80% de lo que se entierra es recuperable y, a dicho relleno, se envían 300 mil toneladas de residuos por año, cuando al momento de sancionar la ordenanza eran 230 mil.

El 15% del peso de los residuos –señaló Moskat– que produce un rosarino son plásticos y serían «decenas de ítems» si se detallaran. «La contaminación por plásticos está fuertemente ligada con el uso de elementos descartables. Ahí está la raíz del problema y donde tenemos que poner el foco y tratar de generar políticas públicas que logren establecer otros paradigmas para tener lógicas de consumo que apuesten a lo reutilizable», concluyó.