Un anestesista de 31 años fue encontrado muerto en su departamento del barrio porteño de Palermo junto a una gran cantidad de elementos descartables y con una vía conectada en su pie derecho, al tiempo que la Justicia investiga el supuesto robo de fármacos del Hospital Italiano.

Fuentes policiales informaron que el hallazgo se produjo el pasado 20 de febrero en un edificio de la calle Juncal 4.622, cuando la hermana de la víctima había intentado comunicarse pero no recibió respuesta, por lo que llamó al 911.

Efectivos de la Policía de la Ciudad y personal del SAME concurrieron al lugar de los hechos, ingresaron a la vivienda y encontraron a Alejandro Zalazar sin signos vitales y tendido en el suelo, aunque no presentaba indicios de violencia.

Sin embargo, lo que llamó la atención a las autoridades fueron los objetos descartables que estaban junto al cadáver y una vía conectada en uno de los pies, a la vez que la autopsia reveló que falleció como consecuencia de la inyección de propofol y remifentanilo.

En este contexto, el Hospital Italiano radicó una denuncia por la sustracción de productos anestésicos,  y a través de un comunicado dado a conocer esta noche informó que ya tomó «las medidas necesarias para analizar lo sucedido y actuar con las (otras) personas involucradas y generar procedimientos para prevenir a futuro».

Asimismo, las autoridades del hospital señalaron que «se aplicaron los procedimientos previstos, mientras avanza la investigación», y añadieron que «se inició una revisión del circuito de control de estupefacientes, con el fin de supervisar los mecanismos de supervisión».

«El hospital se encuentra trabajando en conjunto con la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (AAARBA) para analizar este tipo de situaciones, que también fueron reportadas en otras instituciones del sistema de salud. Se trata de una problemática que requiere frotalecer de manera coordinada políticas, controles y estrategias de prevención», aregaron.

Zalazar, quien se desempeñaba como anestesista en el Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez y exresidente del Hospital Rivadavia, fue denunciado por la promoción de “viajes controlados”, mediante los que ofrecía a los clientes propofol y fentanilo para generar un “estado de relajación” o “conciencia extrema”.

La otra versión se vincula con “fiestas sexuales” organizadas por el joven profesional vía WhatsApp; en estos eventos se habrían utilizado estos fármacos, adonde asistían conocidos y amigos.

La Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6 intervino en el caso y lo caratuló como “muerte dudosa”, mientras avanza la investigación.