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Intimidaciones en escuelas de Rosario: 14 operativos y hallan una bala en un colegio céntrico


Mensajes que advertían sobre posibles tiroteos activaron un amplio despliegue policial en la región. El caso más grave ocurrió en Maristas, donde encontraron un cartucho calibre 9 milímetros

La preocupación por amenazas en escuelas volvió a crecer en Rosario y la región luego de que este lunes se realizaran al menos 14 operativos policiales en distintos establecimientos educativos. Las intervenciones se dieron tras la aparición de mensajes intimidatorios que advertían sobre posibles tiroteos, replicando el caso ocurrido semanas atrás en San Cristóbal., donde un adolescente asesinó a un compañero.

Según informaron fuentes oficiales, la mayoría de las amenazas fueron escritas con fibrón en baños escolares, siguiendo un patrón similar: advertencias de ataques armados dirigidas a la comunidad educativa. En varios casos, cuando llegó la Policía, las inscripciones ya habían sido borradas por las autoridades de las instituciones.

El episodio más delicado tuvo lugar en el colegio Maristas, ubicado en bulevar Oroño al 700, donde además de un mensaje intimidatorio se encontró un cartucho calibre 9 milímetros adherido a una cartulina dentro de un baño de mujeres. El hallazgo encendió las alarmas y derivó en la inmediata intervención de la Policía y la Policía de Investigaciones (PDI), que secuestró pruebas y relevó cámaras de seguridad.

Tras el hecho, las autoridades del establecimiento activaron el protocolo correspondiente, suspendieron un campamento escolar como medida preventiva y mantuvieron el dictado de clases con normalidad. Desde la institución destacaron que no se registraron nuevos incidentes, aunque continúan a la espera de definiciones oficiales.

En paralelo, el gobierno provincial anunció que los adultos responsables de menores que realicen este tipo de intimidaciones deberán hacerse cargo de los costos de los operativos policiales. Según estimaciones del Ministerio de Seguridad, cada intervención implica un gasto cercano a los seis millones de pesos.

Además, se puso en marcha un trabajo conjunto entre Educación, Seguridad y Salud Mental para abordar estos episodios, que muchas veces se originan en desafíos virales o conductas que los funcionarios calificaron como “bromas” pero con consecuencias graves.

Desde la Provincia advirtieron que, más allá de la edad de los involucrados, este tipo de hechos deja antecedentes judiciales que pueden impactar a futuro, al tiempo que remarcaron la necesidad de reforzar la prevención y el acompañamiento en las escuelas.