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Industria en Santa Fe en crisis: la producción cayó casi 15% y crece la preocupación por el empleo


Un informe de la Federación Industrial de Santa Fe advierte un fuerte retroceso de la actividad manufacturera, con impacto en el trabajo, las exportaciones y la competitividad

La industria santafesina atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Según el último informe de la Federación Industrial de Santa Fe, la producción manufacturera registró una caída interanual del 14,9% en febrero de 2026 y acumuló un descenso del 12,3% en el primer bimestre, profundizando una tendencia recesiva que se arrastra desde mediados de 2025.

El dato refleja no solo la magnitud del retroceso, sino también su alcance: el 76% de las ramas industriales presentó bajas en su nivel de actividad. En términos desestacionalizados, la producción también cayó un 2% respecto de enero y se ubicó en uno de los niveles más bajos desde 2016, apenas por encima del piso registrado durante la pandemia.

Sectores clave, entre los más golpeados

El impacto es particularmente fuerte en actividades estratégicas para el entramado productivo de la provincia. Entre las caídas más pronunciadas se destacan:

  • Maquinaria agropecuaria: -37,7%
  • Industria automotriz: -39,1%
  • Molienda de oleaginosas: -30,3%
  • Autopartes: -22,1%
  • Metalurgia: -25,2%

También se registraron retrocesos en manufacturas de plástico (-10,7%) y muebles (-7,2%). En contrapartida, algunos rubros mostraron mejoras puntuales, como la siderurgia (+8,2%) y los productos lácteos (+7,9%), aunque sin lograr revertir el panorama general.

Consumo débil, costos altos y presión importadora

El informe identifica tres factores centrales detrás de la crisis: la pérdida de poder adquisitivo —que debilita la demanda interna—, la apreciación cambiaria que reduce la competitividad frente a productos importados y las altas tasas de interés que encarecen el financiamiento.

A esto se suma un contexto de apertura importadora sin políticas industriales específicas, que, según la entidad, profundiza las dificultades de las empresas locales para sostener su actividad.

Impacto en el empleo y la energía

El deterioro también se traslada al mercado laboral. A nivel nacional, el empleo industrial registrado cayó 3,6% interanual en enero, con 42.300 puestos menos y una racha de 23 meses consecutivos de retroceso.

En Santa Fe, la tendencia es similar: desde fines de 2023 se redujeron tanto la cantidad de empleadores como de trabajadores del sector, con bajas cercanas al 6%.

Otro indicador que confirma la recesión es la demanda de energía eléctrica industrial, que se contrajo un 14,5% interanual en febrero, especialmente en el complejo oleaginoso, uno de los motores económicos de la provincia.

Exportaciones en baja y riesgo de “primarización”

El frente externo tampoco aporta alivio. Las exportaciones de manufacturas de origen industrial cayeron 19,6% en valor durante el primer bimestre del año, lo que evidencia una pérdida de dinamismo.

En ese contexto, desde la Fisfe advirtieron sobre un proceso de “primarización” de las exportaciones, en el que los productos primarios comienzan a ganar peso frente a los industriales, reflejando el debilitamiento del entramado fabril.

El panorama combina caída de la demanda, menor competitividad y costos elevados, en un escenario que enciende alarmas sobre la sostenibilidad de la industria santafesina y su impacto en el empleo y la economía regional.