Policiales

Indagan a los cuatro imputados por el crimen del contador de Paraná


Un quinto sospechoso que había sido detenido también en el marco de la pesquisa fue desvinculado del hecho

Los cuatro hombres detenidos en el marco de la investigación por el crimen del contador Gonzalo Javier Calleja, hallado asesinado la semana pasada en un campo de trigo en las afueras de la ciudad entrerriana de Paraná, fueron citados a declarar este miércoles en una audiencia en la que el fiscal tiene previsto pedir sus prisiones preventivas, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Alberto Enrique Osuna, Ezequiel David Morato, Iván Elías Garay y Ramiro Gabriel Colman, integrantes de una misma familia, a quienes el fiscal de la causa, Santiago Alfieri, les imputa el «homicidio agravado» de Callejas.

En tanto, un quinto sospechoso que había sido detenido también en el marco de la pesquisa, identificado como César Ayala, fue desvinculado del hecho, añadieron los voceros. Para el fiscal Alfieri los cuatro imputados también cometieron los delitos de robo y privación ilegítima de la libertad.

El subdirector de Investigaciones de la Policía de Entre Ríos, Ángel Ricle, dijo a Télam que las detenciones se concretaron tras allanamientos en los barrios 1 de Julio -donde se halló el auto Ford Fiesta del contador- y Paraná V.

En el marco de la investigación también se secuestraron otros tres vehículos Ford Fiesta, de los cuales se levantaron evidencias como pelos, manchas, material genético, huellas, celulares y demás elementos de valor para la causa que serán peritados.

Morato será representado en la audiencia por los abogados Eduardo Gerard y Marcelo Franco; Colman por Patricio Cozzi; Osuna por los letrados César Jardín y Andrés Amarilla; y Garay por la abogada oficial Fernanda Álvarez.

Ricle explicó que aún se encuentran abocados a analizar y recabar la información de los más de 15 celulares secuestrados desde que comenzó el caso y de las imágenes tomadas por cámaras municipales y privadas ubicadas en la zona donde fue localizado el auto de Callejas, así como en el perímetro de donde estaba el cuerpo. También se continúa con la búsqueda del teléfono celular, la campera, la mochila y la llave del vehículo de Calleja, que aún no fueron encontrados.

El funcionario policial detalló a Télam que en los allanamientos trabajaron unos 150 efectivos de las Divisiones de Criminalística, Seguridad, Operaciones, Inteligencia Criminal e Investigaciones, con un helicóptero, vehículos policiales y dos canes.

El cuerpo de Calleja fue hallado el jueves pasado debajo de un árbol entre la maleza de un campo de trigo en las calles Báez y Montiel, a unos 8 kilómetros de donde estaba su auto, en cuya guantera se hallaron más de 9.500 dólares.

La principal pista de la investigación es que Calleja fue privado ilegítimamente de la libertad en un lugar diferente al que fue hallado en el marco de una situación vinculada a la compra y venta de dólares, actividad que desarrollaba el contador además de ser empleado en una empresa constructora. Mediante la autopsia realizada al cuerpo del contador se pudo establecer que murió por asfixia.

Maia, la cuñada de Callejar, aseguró que el contador «era el mejor en todo: buen compañero, buen hijo y buen amigo, atento a todos, una persona increíble, no se puede poner en palabras lo que era, era un ser de luz». «No sospechamos de nadie porque él no manifestaba ninguna situación ni problemas con nadie», dijo la mujer a Télam, y agregó que eso es lo que los desconcierta desde el primer momento.

Maia sostuvo que la familia está destrozada, pero tomando fuerzas. Durante esta jornada, amigos y allegados de Calleja tienen previsto realizar desde las 12.30 una movilización en reclamo de justicia frente a los tribunales de Paraná, bajo protocolos y distanciamiento social.