Desde el sector expendedor aseguran que no hay previsibilidad en los precios y que los usuarios modificaron sus hábitos: cargan menos, pero con mayor frecuencia
El mercado de combustibles atraviesa un escenario de fuerte incertidumbre en la Argentina, con impacto directo tanto en los usuarios como en las estaciones de servicio. Desde el sector advierten caída en las ventas, cambios en los hábitos de consumo y una total falta de previsibilidad en los precios.
Así lo expresó Ricardo Bertola, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles (CECA), quien señaló que hoy “no hay previsibilidad” sobre los valores en surtidor. “No sabemos cuándo ni cuánto van a aumentar o bajar los combustibles”, afirmó.
Según explicó, los movimientos en los precios responden principalmente a factores externos, como la volatilidad internacional del petróleo y conflictos globales, lo que genera un escenario inestable que se traslada al mercado local.
Uno de los efectos más visibles es el cambio en la forma de cargar combustible. Si bien se registra una caída en la cantidad de litros vendidos, aumentó la frecuencia de carga. “Se duplicó o triplicó la cantidad de despachos. La gente va más seguido, pero carga menos”, detalló Bertola en diálogo con Aire de Santa Fe.
Este comportamiento está vinculado al uso de promociones, descuentos y aplicaciones de las petroleras o tarjetas, que llevan a los usuarios a fraccionar el gasto para aprovechar beneficios. En ese contexto, cada vez menos personas llenan el tanque.
Otro cambio significativo se da en los medios de pago. El efectivo dejó de ser predominante y fue reemplazado por opciones digitales. “Antes teníamos un 80% en efectivo y 20% virtual. Hoy es al revés: entre 80% y 85% es dinero digital”, explicó el dirigente.
En cuanto a la posibilidad de un congelamiento de precios, Bertola relativizó esa idea y consideró que responde más a decisiones coyunturales que a una política sostenida. “No lo llamaría congelamiento. Es más una cuestión política que económica”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que herramientas como el “micropricing”, que aplican algunas petroleras con cambios diarios en los valores, profundizan la incertidumbre. “Nos enteramos a la medianoche qué precio vamos a tener. Vivimos en una incertidumbre total”, concluyó.
