Más de 10 millones de hectáreas fueron quemadas, 1.000 millones de animales murieron y 26 personas perdieron la vida. «Se llegó a esto por la poca seriedad con la que se la abordó», afirmó Valentino Massaro

Por Santiago Ceron

Si hay un fenómeno que hace semanas mantiene en vilo a todo el planeta es el de los incendios en Australia. Desde septiembre de 2019 hasta esta parte las llamas han quemado más de 10 millones de hectáreas, más de 1.000 millones de animales murieron y 26 personas perdieron la vida.

Cientos de miles de evacuados, edificios colapsados, animales carbonizados y ecosistemas destruidos son parte del saldo que están dejando los más de cuatro meses de fuego. Especialistas aseguran que ya estamos en presencia de la peor temporada de incendios forestales de la que se tenga registro.

Los incendios se extienden por gran parte del territorio australiano y prácticamente todas las ciudades se ven afectadas de alguna manera u otra. De todas maneras, el estado que mayor cantidad de focos tiene es Nueva Gales del Sur, donde se ubica Sídney. Allí vive Valentino Massaro, un rosarino que viajó con motivos de trabajo en septiembre y que le toca vivir de cerca esta tragedia ambiental.

Valentino cuenta que “es normal” que haya incendios en Australia, pero que “nunca duran más de una semana”. Ahora, con más de cuatro meses de llamas y humos asegura que “hay una preocupación general muy importante”.

Valentino Massaro

“Mis compañeros de trabajo son australianos y todos coinciden en que es la peor tragedia ambiental de sus vidas. Inclusive, uno de ellos tuvo que mudarse de urgencia porque un foco de incendio estaba ya peligrosamente cerca de su casa”, relató.

Si bien los principales focos de fuego están relativamente lejos de Sídney, el humo llega y se hace sentir: “Hubo días en los que el humo cubría la ciudad, se sentía que lo respirabas, hasta caían cenizas. Fue muy intenso durante noviembre y principios de diciembre. Ahora, hace unas semanas que el cielo volvió a ser celeste y no hay señales de humo, salvo algunos días donde el viento sopla para este lado”, contó.

La magnitud y la extensión en el tiempo de los incendios han causado estragos ambientales, y los daños todavía no pudieron ser evaluados por completo. Baldes, mangueras, helicópteros, aviones y todo lo que sirva para contener a las llamas está siendo usado: “La estrategia actual es intentar contener lo más posible aquellos incontrolables, hasta que pase la época seca y comience la época de lluvia a finales de marzo”, explicó Valentino.

Así estaba el cielo en Sídney. Esta es una foto tomada por Valentino con su celular, sin ningún tipo de edición

“Hay una prohibición total de hacer fuego en cualquier parte del país, recomiendan usar un tipo especial de barbijo los días de mucho humo y piden no abusar de los recursos naturales lo máximo posible”, agregó.

Si bien los incendios comenzaron en septiembre, la situación comenzó a visibilizarse a nivel mundial recién en diciembre, cuando el estado ya era crítico. Incluso, organizaciones ambientales realizaron protestas en más de 30 países para concientizar sobre lo que estaba pasando.

Una de esas movilizaciones tuvo lugar en Sídney, done australianos exigieron la renuncia del primer ministro Scott Morrison por “inacción”. Valentino expresó que hay un importante enojo contra la máxima autoridad australiana: “Morrison se negó durante meses a declarar la emergencia ambiental. Además, en medio de los incendios se fue de vacaciones con su familia a Hawaii, viaje que tuvo que suspender por el descontento de la sociedad ante su pasividad para con la situación”.

“Los australianos han sido muy críticos con la forma de abordar la situación, estas últimas semanas la noticia se hizo masiva, pero los incendios comenzaron a fines de septiembre, es mucho tiempo y se perdió demasiado. En parte, que se haya llegado a este punto es por la poca seriedad con la que fue abordada la situación desde un principio”, sentenció el rosarino.

Entre las causas que desataron estos incendios en un primer lugar se encuentra una sequía sin precedentes en el territorio, algo directamente ligado al cambio climático. Valentino contó que en donde él reside no parece ser una prioridad: “No he notado campañas de concientización muy presentes. Sí he visto carteles donde piden encarecidamente cuidar el medio ambiente, y la ciudad en general es muy limpia, pero no he notado una idea de concientización general”.

Otro de los causantes de los incendios forestales es el factor humano directo: pirómanos y personas que encendieron fuegos en lugares prohibidos. A causa de esto las autoridades de Australia han detenido a casi 200 personas por generar fuego sin control desde que comenzaron los devastadores incendios forestales meses atrás. “Muchos australianos fueron castigados por pirómanos o negligentes”, contó Valentino.

Por ahora, las llamas siguen quemando todo a su paso en el país oceánico y los esfuerzos por contenerlas por momentos parecen fútiles. Bomberos de toda Australia y hasta de Estados Unidos han viajado para combatir los incendios, pero como dijo Valentino, la solución parece ser resistir hasta la llegada de la época de lluvias en marzo. Mientras tanto, el fuego sigue llevándose vidas humanas y animales, y las lluvias más fuertes que caen son las de críticas hacia el primer ministro por su inacción ante tan crítica situación.

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