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House of the Dragon: la insólita crítica que recibió el séptimo episodio


La precuela de Game of Thrones dio que hablar en las redes sociales

Desde su debut, House of the Dragon ha convertido en una de las series más vistas de la actualidad y los números se replican en las redes, donde domingo a domingo, miles de fanáticos en todo el mundo comentan lo que ocurre en el universo creado por George R. R. Martin. Pero el séptimo episodio, que se estrenó el domingo 2 de octubre, generó polémica. No por su contenido, sino por la oscuridad de sus imágenes.

Fue un capítulo especial, ya que luego del salto en el tiempo que se vio en la entrega anterior, en la que Emma D’Arcy se puso en la piel de Rhaenyra y Olivia Cooke en la de la reina Alicent, hubo encuentros, alianzas importantes, peleas y especulaciones alrededor del trono que tanto se disputan. Pero para muchos, fue difícil de disfrutar, y ante el reclamo de un fanático, la cuenta oficial de HBO Max aseguró que «la iluminación tenue de esta escena fue una decisión creativa intencional». Sin embargo, la respuesta no satisfizo al público de las redes.

Habrá que ver cómo continúan los 3 episodios que faltan de la primera temporada. Un dato no menor es que la precuela de Game of Thrones ya fue renovada por una segunda temporada. Pero además, se confirmó que habrá una secuela llamada Snow, que se centrará en la vida de Jon Snow luego de convertirse en un desertor de la Guardia de la noche.

De qué trata House of the Dragon

La historia parte de una encrucijada en la que se encuentra el Rey Viserys Targaryen, quien debe decir quién será su sucesor o sucesora en el trono de hierro. En principio, tiene dos opciones: la princesa Rhaenyra Targaryen, su primogénita, o su hermano menor,  el Príncipe Daemon Targaryen (Matt Smith). Y mientras la joven presenta todas las cualidades necesarias como para liderar el reino, el hecho de ser mujer le juega en contra; mientras que su tío se destaca como un buen representante de su casa, pero su temperamento -al igual que el de muchos de sus ancestros- no termina de convencer a Viserys.

En el mundo que creó Martin, los Targaryen resaltaban por tener pelo blanco, ojos violáceos y contar el don de dominar a los dragones, pero con el paso del tiempo el rasgo más característico de la familia fue la locura y la afición por el fuego. «Locura y grandeza son dos caras de la misma moneda y cada vez que un Targaryen nace, los dioses lanzan la moneda al aire y el mundo aguanta la respiración para ver de qué lado caerá», decía el Rey Jaehaerys II sobre su propio clan. Y esta dualidad se presenta a la perfección en Daenerys, la única sobreviviente de la casa, en las últimas temporadas de Game of Thrones, en las que demuestra todo lo que es capaz de hacer para estar al poder y recuperar el trono que le perteneció a sus ancestros.