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Hacer ejercicio podría ayudarte a olvidar recuerdos dolorosos


Los investigadores han observado que el ejercicio regular promueve la neurogénesis, o la formación de nuevas neuronas

Hacer ejercicio no solo es bueno para la salud física: también podría ayudar a aliviar heridas mentales. Según un estudio de la Universidad de Kyushu en Japón, el ejercicio físico estimula el crecimiento neuronal en el hipocampo, una región clave del cerebro involucrada en la memoria. Esta estimulación podría ayudar a aliviar, o incluso borrar, ciertos recuerdos traumáticos.

Un descubrimiento importante sobre la memoria traumática

En este experimento, los investigadores expusieron a ratones a descargas eléctricas, lo que indujo comportamientos similares al trastorno de estrés postraumático (TEPT): ansiedad, miedo y evitación. Al permitirles hacer ejercicio, especialmente en ruedas de entrenamiento, estos ratones generaron más neuronas nuevas en el hipocampo y sus síntomas disminuyeron.

Neurogénesis que reescribe el cerebro

Los investigadores han observado que el ejercicio regular promueve la neurogénesis, o la formación de nuevas neuronas. Estas nuevas células interactúan con las redes de memoria existentes, alterando los circuitos neuronales asociados con los recuerdos dolorosos. Por lo tanto, la aparición de nuevas conexiones disminuiría la carga emocional de estos recuerdos, haciéndolos menos intensos.

Una solución más eficaz que la manipulación genètica

Los científicos también probaron un enfoque genético para acelerar artificialmente el crecimiento neuronal. Este método mostró resultados positivos, pero menos significativos que el ejercicio físico. Por lo tanto, el movimiento parece desempeñar un papel vital más allá del crecimiento neuronal: podría activar procesos cognitivos y emocionales que promueven la resiliencia.

¿Alguna pista para futuras terapias?

Estos hallazgos, aún experimentales, abren nuevas vías para el tratamiento del TEPT y otros trastornos relacionados con la memoria traumática. Si bien se necesita investigación en humanos, confirman una intuición generalizada: el movimiento ayuda a sanar.