El Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (Siconara) realizó una recorrida por la Vía de Navegación Troncal, que incluyó las terminales agroexportadoras del Cordón Industrial y los amarraderos de barcazas ubicados a partir del kilómetro 456 del río Paraná. El gremio advirtió sobre la “pédida de soberanía” en el transporte de cargas.
Durante la jornada, la delegación recorrió distintos remolcadores de empuje de bandera argentina y mantuvo encuentros con trabajadores embarcados para conocer de primera mano la realidad laboral y operativa de la actividad. Al mismo tiempo, se relevó el movimiento de cargas y la presencia de embarcaciones extranjeras sobre uno de los corredores logísticos más importantes del país.
La actividad contó con la participación del secretario general de Siconara nacional, Mariano Vilar; el secretario de la Seccional Corrientes, Exequiel Viganotti; y el secretario general de la Seccional Rosario, Fernando Ramírez. También acompañó el economista Hernán Letcher.
Desde Siconara señalaron que la recorrida permitió volver a poner en discusión una problemática que el sindicato viene advirtiendo desde hace tiempo: la progresiva pérdida de participación argentina en sus propias vías navegables y sus consecuencias sobre la Marina Mercante Nacional, el empleo y la capacidad logística del país.
Para Mariano Vilar, secretario general de Siconara nacional, esta situación refleja un problema estructural. “La Argentina tiene una de las vías navegables más importantes de Sudamérica y, sin embargo, tiene una participación cada vez menor en el transporte de las cargas que produce. Esa situación no puede naturalizarse. Cuando un país pierde capacidad para transportar su producción también pierde empleo, conocimiento, recursos y capacidad de decisión sobre una parte estratégica de su economía”, sostuvo.
Embarcaciones paraguayas
Durante el relevamiento, Siconara advirtió además sobre movimientos de embarcaciones de bandera paraguaya que podrían estar realizando operaciones dentro del cabotaje argentino. Desde el sindicato señalaron que, de comprobarse que esas operaciones se realizan por fuera de las excepciones previstas por la normativa vigente, podrían representar una afectación a la participación de la bandera nacional y al trabajo marítimo argentino.
En ese sentido, Vilar cuestionó las políticas de apertura y desregulación impulsadas sobre la actividad. “El camino no puede ser flexibilizar el cabotaje ni generar condiciones que terminen ampliando la participación de embarcaciones extranjeras en detrimento de la bandera nacional. La Argentina necesita recuperar capacidad propia y reconstruir una Marina Mercante capaz de acompañar el crecimiento productivo que viene. Si Vaca Muerta, la agroexportación y la producción energética van a generar cada vez más cargas, tenemos que discutir qué parte de ese transporte va a quedar en manos argentinas”, afirmó.
Desde el sindicato remarcaron que recuperar una Marina Mercante Nacional debe formar parte de una estrategia más amplia de desarrollo productivo y logístico. La expansión de Vaca Muerta, el crecimiento del transporte de arenas, insumos energéticos, equipamiento y materiales, sumado al volumen de la agroexportación, plantean una demanda logística que podría traducirse en más actividad y trabajo si el país recupera capacidad propia de transporte.
Perspectiva regional
Desde una perspectiva regional, Fernando Ramírez, secretario general de Siconara Rosario, destacó que la recorrida permitió observar directamente una realidad que tiene especial impacto en el Cordón Industrial. “Recorrimos las terminales agroexportadoras, los amarraderos y distintos remolcadores de empuje de bandera argentina. Pudimos hablar con los compañeros que trabajan todos los días sobre el río y documentar el movimiento de cargas y la presencia de embarcaciones extranjeras en nuestra vía navegable”, señaló.
Ramírez remarcó además la contradicción que atraviesa a una región estrechamente vinculada a la actividad portuaria y agroexportadora. “Desde esta región sale una parte fundamental de la producción argentina hacia el mundo, pero la participación de nuestra bandera en ese movimiento es mínima. Por eso queremos mostrar lo que está pasando sobre el Paraná: detrás de cada carga que deja de transportar un buque argentino también hay actividad y puestos de trabajo que el país podría estar perdiendo”, expresó.
La recorrida buscó poner esa discusión en el centro del debate: recuperar participación argentina sobre el transporte de las propias cargas, fortalecer la Marina Mercante Nacional y convertir al sistema fluvial y marítimo en una herramienta al servicio del desarrollo productivo y del trabajo argentino.
