Política y Economía

Garavano sobre las críticas recibidas por la causa Amia: «Es un problema de Carrió»


El ministro de Justicia, Germán Garavano, consideró «un problema» de Elisa Carrió la crítica que le hizo la líder de la Coalición Cívica porque los abogados de la Unidad AMIA que depende de esa cartera no solicitaron penas para los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia en el juicio por encubrimiento del atentado contra la mutual judía.

«Es un problema de la doctora Carrió. Puede pedir mi juicio político. Cualquiera puede pedirlo cuando quiera», dijo al ser consultado por la radio Con Vos sobre un supuesto pedido de juicio político en su contra impulsado por la diputada.

Garavano explicó que «lo que hizo el Ministerio fue ratificar al abogado que estaba interviniendo en el juicio, que era lo que correspondía jurídicamente hacer», por lo que en su cartera están «muy tranquilos en ese sentido».

«Ante un planteamiento de este abogado (José Console) que no conozco y no vi en mi vida, que planteaba que él tenía una posición determinada y que el titular de la Unidad iba a seguir otro camino, el Gobierno decidió que los abogados que habían intervenido en la audiencia oral tenían que llevar adelante estos alegatos del modo que ellos lo entendieran», agregó.

«Lo que hicimos fue establecer que el abogado que debía alegar era el del caso, el que estaba interviniendo en la audiencia, con las posiciones que son diversas a las de las querellas. Este abogado fue el designado en su momento por el titular de la unidad para llevar a delante esta tarea», agregó.

La semana pasada, la CC-ARI difundió un comunicado en el que Carrió cuestionó que el ministro de Justicia dispusiera «que se presentara a alegar en el juicio el abogado José Console, integrante del Tribunal de Disciplina del Club Atlético Boca Juniors», institución que preside Daniel Angelici, blanco habitual de las críticas de la diputada oficialista.

En el comunicado, la Coalición Cívica informó sobre la renuncia a la Unidad AMIA de Mariana Stillman, abogada de confianza de Carrió, tras conocerse que el Estado no alegaría contra Mullen y Barbaccia.

«No formamos parte ni del amiguismo, ni del nepotismo, ni de encubrimiento judicial alguno», indicó el texto, en el que se recriminó que «Garavano interviniera en el trabajo de la querella del Estado en la causa de encubrimiento del atentado a la AMIA».