Se trata del mayor aumento semanal desde la asunción de Javier Milei y corta una racha de más de diez semanas consecutivas con incrementos por debajo del 1%
La inflación de alimentos y bebidas registró un fuerte salto en la primera semana de febrero, con una suba del 2,5%, según la consultora LCG. Se trata del mayor aumento semanal desde la asunción de Javier Milei y corta una racha de más de diez semanas consecutivas con incrementos por debajo del 1%. En ese marco, la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se elevó al 1,6%.
El aumento estuvo explicado en gran parte por los rubros más sensibles del consumo cotidiano. Más del 75% de la suba semanal se concentró en Panificados y Bebidas, ambos con incrementos superiores al 6%. Las mayores alzas se dieron en bebidas e infusiones para el hogar (7,3%), productos de panificación, cereales y pastas (6%), lácteos y huevos (2,3%) y comidas listas para llevar (1,9%). En total, los productos con aumentos representaron el 17% de la canasta relevada, con mayor dispersión de precios que la semana anterior.
Aunque Bebidas ayudó a moderar el promedio mensual frente a subas más fuertes en carnes y verduras, las consultoras advierten que el contexto se volvió más complejo a partir de la controversia en torno a la medición de precios del INDEC. Señalan que el ruido estadístico ya tuvo impacto en el mercado financiero, con un desempeño negativo de acciones y bonos argentinos, en contraste con el contexto regional.
Además, alertan sobre problemas prácticos en los próximos meses: dificultades en las negociaciones paritarias, desanclaje de expectativas de desinflación, pérdida de poder adquisitivo en jubilaciones y rendimientos reales negativos para instrumentos ajustados por inflación, como los plazos fijos UVA. A esto se suma la preocupación por eventuales tensiones en la negociación con el FMI, que exige estadísticas confiables como parte de los compromisos del acuerdo vigente.
