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Francia: debido a un incremento de contagios, postergan la celebración de grandes eventos


"Si no reaccionamos colectivamente, nos exponemos a un riesgo elevado de rebrote de la epidemia que será difícil de controlar", dijo el primer ministro

El primer ministro de Francia, Jean Castex, lamentó este martes el constante aumento de casos de coronavirus en el país y anunció nuevas medidas para evitar una segunda ola de la pandemia, como la prolongación de la prohibición de eventos de más de 5.000 personas hasta fines de octubre.

«Si no reaccionamos colectivamente, nos exponemos a un riesgo elevado de rebrote de la epidemia que será difícil de controlar», advirtió el premier durante una visita a un hospital universitario en la ciudad sureña de Montpellier, consignó el diario Le Monde.

Castex afirmó que desde hace dos semanas la situación evoluciona «por el mal camino», con un aumento constante del número de contagios diarios -unos 2.000, el doble de los registrados tres semanas atrás- y de hospitalizaciones, con un promedio de 800 por semana.

«Evitar una vuelta atrás, un nuevo confinamiento significativo, es fundamental y está en nuestras manos», señaló Castex, quien consideró «preocupante» la detección de 25 rebrotes por día y llamó a la responsabilidad de la población y al respeto de las consignas sanitarias.

Ante este deterioro del brote en Francia, golpeada ya entre marzo y mayo pasados por la primera ola de Covid-19, el Gobierno del presidente Emmanuel Macron celebró hoy un nuevo Consejo de defensa que determinó nuevas directivas en la lucha contra la pandemia.

Según detalló el premier, las dos medidas principales decididas en la reunión fueron la prolongación hasta el 30 de octubre de la suspensión de eventos de más de 5.000 personas, que debía levantarse en septiembre, y el pedido a las autoridades locales de ampliar «lo máximo posible» el uso de tapabocas en espacios públicos.

En las últimas semanas, las principales ciudades del país -entre ellas París, Marsella y Niza- impusieron el uso de tapabocas en exteriores, ya sea en la totalidad de la urbe o en zonas localizadas, pero el Gobierno pretende ahora que la medida se amplíe de forma generalizada al resto del territorio.

«Hay que ir más allá», insistió hoy el primer ministro.

Castex dijo que los establecimientos que no respeten estas normas podrán enfrentarse a «cierres parciales», a la vez que aseguró que el Gobierno estudia la obligación de declarar las reuniones de más de diez personas, entre otras disposiciones.

También Macron advirtió en Twitter del riesgo de una segunda ola de contagios e instó a los ciudadanos a ser «prudentes».

«La epidemia no se toma vacaciones: la vigilancia y el respeto de los gestos de prevención siguen siendo indispensables», publicó, tras la celebración del Consejo de defensa.

Con 1.397 infecciones y 15 muertes por coronavirus en la última jornada, Francia acumula más de 203.000 contagios y 30.354 decesos desde el inicio del brote, y es uno de las naciones más afectadas del continente europeo.

El país entró el pasado 11 de julio en la denominada nueva normalidad, dejando atrás tres meses y medio de estado de emergencia sanitaria, pero poco después empezó a registrar un repunte de casos que se ha intensificado en las últimas semanas.