Denuncian atrasos de varios meses en los pagos y una situación crítica que impacta en Rosario y toda la provincia. Más de 10 mil farmacias están afectadas y temen complicaciones para jubilados
Las farmacias santafesinas atraviesan un escenario de fuerte preocupación por las deudas acumuladas del Pami, una situación que ya impacta de lleno en Rosario y podría derivar en problemas en la entrega de medicamentos a jubilados.
Desde entidades del sector advirtieron que los atrasos en los pagos se extienden por varios meses y comprometen el normal funcionamiento del sistema. En total, más de 10 mil farmacias en todo el país se ven afectadas por esta situación.
De acuerdo a la Federación Farmacéutica de la República Argentina, el organismo mantiene al menos cuatro pagos vencidos. Su presidente, Damián Sudano, señaló que las farmacias están “financiando” el sistema ante la falta de respuestas.
Esto implica que los establecimientos deben pagar los medicamentos a las droguerías sin contar con los ingresos correspondientes, lo que vuelve insostenible la operatoria en el mediano plazo.
En la misma línea, desde la Confederación Farmacéutica Argentina confirmaron que aún no se abonaron prestaciones correspondientes a enero. “La cadena se rompe”, sintetizó su titular, Alejandra Gómez, al describir el impacto de la falta de financiamiento.
Rosario y los jubilados, en el centro de la preocupación
En Rosario, donde miles de afiliados dependen del Pami para acceder a tratamientos, la situación genera alarma. Las farmacias ya comenzaron a tener dificultades para reponer stock, especialmente en medicamentos de uso crónico o de alto costo.
El problema, que se arrastra desde mediados de 2025, obligó a muchas farmacias a renegociar plazos con droguerías para poder sostener el servicio. Sin embargo, el margen es cada vez más reducido.
Riesgo de impacto sanitario
Desde el sector advierten que, si no hay una respuesta urgente del Estado, el conflicto podría escalar hacia una crisis mayor. En algunas provincias ya se registraron cortes en prestaciones vinculadas a otros rubros de salud, como ópticas.
El temor es que la situación termine afectando directamente a los jubilados, quienes dependen de la cobertura para acceder a medicamentos esenciales.
En ese contexto, las entidades farmacéuticas remarcan que el acceso a los medicamentos es un derecho básico que hoy está en riesgo, en un sistema que evidencia cada vez más su fragilidad ante la falta de financiamiento.
