Ciudad

Estiman que la Sube beneficiará a unos 380 mil usuarios rosarinos


El controvertido desembarco de la tarjeta Sube para el transporte de la ciudad podría beneficiar hasta 380 mil rosarinos, quienes pagarían sólo el 45 por ciento de la tarifa básica de los colectivos urbanos ($5,17) ya que el resto lo cubriría la Nación con subsidios. La cifra, estimada por fuentes nacionales consultadas por La Capital, se nutre de unos 200 mil jubilados, otros 157 mil beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH), 10 mil jóvenes del programa Progresar y unas 11 mil pensiones no contributivas. «Ese es el posible universo de beneficiarios, no implica que todos viajen en colectivo y usen la tarjeta», aclararon desde la Casa Rosada.

En la Intendencia tienen un cálculo algo más conservador: estiman que el 30 por ciento de los usuarios del sistema pagarían menos de la mitad del boleto cuando se implemente el acuerdo, un grupo cercano a los 150 mil pasajeros diarios.

Más allá del número final de beneficiarios, la utilización del plástico federal entre los usuarios rosarinos del sistema esconde una disputa millonaria por recursos entre Nación y el municipio, el control de una caja poderosa e información sensible del sistema.

Los términos y alcances del debut de la Sube en Rosario empezarán a definirse pasado mañana en la cumbre que mantendrán el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich con la intendenta Mónica Fein.

Será el corolario de una semana con fortísimos cruces entre ambas administraciones en torno a la posibilidad de homologar la tarjeta local Movi con la Sube.

El plástico que administra el gobierno nacional incluye una tarifa federal con 55 por ciento de descuento para jubilados y pensionados, ex combatientes de Malvinas y personal de trabajo doméstico.

También para beneficiarios de Asignación Universal por Hijo, Asignación por Embarazo, Plan Progresar, Argentina Trabaja y Ellas Hacen. Y para los adherentes al monotributo social y receptores de pensiones no contributivas.

Fuentes nacionales consultadas por este diario calcularon que, en total, de esos diferentes grupos podrían verse beneficiados unos 380 mil rosarinos con el descuento de la tarifa del transporte.

«Son los potenciales beneficiarios de acuerdo a los requisitos para acceder que marca la regulación. Esto no implica que todos se suban a los colectivos urbanos», remarcaron desde las usinas del PRO.

El grueso de los receptores del nuevo beneficio serían dos grandes grupos: los jubilados y los beneficiarios de la AUH, sectores vulnerables. En el caso de los pasivos, actualmente los mayores de 69 años que perciben la mínima no pagan en boleto en la ciudad.

A este grupo se le sumarían los jubilados menores de 69 años que no ganen más de un 10 por ciento de la mínima, quienes abonarían sólo el 45 por ciento del boleto. Resta definir si Nación pagará el 55 por ciento de la franquicia total que hoy perciben los jubilados con beneficio pleno en la ciudad.

Lo mismo ocurre con el medio boleto estudiantil y universitario, cuyos beneficiarios de la media franquicia vigente podrían superponerse con el beneficio para los receptores de la AUH y del programa Progresar.

En la Intendencia estimaron que el universo de beneficiarios sería bastante menor, cercano al 30 por ciento de los 500 mil viajes diarios que se cancelan en las unidades urbanas, unos 150 mil boletos.

«Es una porción muy importante de nuevos beneficiarios», admitieron en la Municipalidad, donde estimaron que ello implicaría una transferencia de unos 200 millones de pesos anuales al transporte local, con el valor actual del boleto.

Detrás de la puja del verano se esconde una disputa millonaria por recursos entre Nación y el municipio más el control de una caja económica y de información poderosa.

«La Municipalidad se resiste a la implementación de la Sube para no blanquear la porción que se lleva el Banco Municipal como administrador financiero del sistema y el propio municipio como empresario administrador del 50 por ciento de la flota», disparó por redes sociales la concejala Fernanda Gigliani.

«Ellos pusieron excusas para no traer la Sube a Rosario porque implica millones de pesos que sólo mandan a sus distritos amigos», respondieron desde el municipio.

Fuente: La Capital