Ciudad
Solidaridad

En tiempos difíciles, Manos Solidarias reafirma su compromiso con los que menos tienen


CLG dialogó con Adriana Dalmasso, coordinadora de la ONG, quien detalló las distintas campañas que están llevando a cabo y habló del impacto de la situación compleja que atraviesa la ciudad

Por Sofía Dalonse – CLG

Desde hace casi siete años, la ONG «Manos Solidarias» trabaja desinteresadamente por mejorar la calidad de vida de los rosarinos y rosarinas que más lo necesitan, sobre todo, quienes se encuentran en situación de calle. No solo recolectando alimentos y elementos materiales mediante distintas campañas, sino también ocupándose del estado emocional de esas personas brindando tiempo, charlas, afecto y compañía.

En diálogo con CLG, Adriana Dalmasso, coordinadora de la ONG, expresó: «En vísperas de un nuevo aniversario, sabiendo y entendiendo la difícil situación que vivimos como país, la tristeza y desolación que nos provoca lo que acontece en nuestra ciudad; renovamos una vez más nuestro compromiso de estar junto a cada una de las personas que se encuentran en situación de calle, que sabemos que nos esperan».

Y continuó: «Nos esperan para comer y charlar. Salimos dándoles identidad y visibilidad. Hacemos del compartir una realidad concreta».

En este sentido, afirmó que mantienen activas diferentes campañas :

  • De alimentos de todo tipo, para poder seguir cocinando y así estar semanalmente en las calles.
  • De ropa de estación en buen estado (no rota ni sucia)
  • De voluntarios, que quieran y puedan asumir el compromiso de estar. Voluntarios con movilidad, para poder cubrir las distintas rondas/zonas.

Asimismo, detalló el trabajo que llevan a cabo y analizó el panorama actual según lo que observan cotidianamente en las calles.

«Con respecto a lo que vemos en nuestras rondas, nos encontramos con adultos mayores que, si bien tienen un lugar donde vivir, van a nuestro encuentro a buscar comida para esa noche y con un taper para asegurar la ración del día siguiente. La misma situación se presenta con familias y cartoneros, quienes al vernos se paran para comer y piden para llevarle a su familia», contó.

Y agregó: «En la calle nos encontramos cada vez más con gran cantidad de jóvenes, en su mayoría atravesados por el consumo. Abarcamos zonas alejadas del macrocentro, donde tristemente vemos a familias completas, con hijos, algunas ya en situación de calle, otras, que piden y esperan comida».

Por otra parte, comentó que fuera de las rondas que realizan, continúan colaborando con algunos comedores: «Disminuyó la cantidad con los que colaboramos por encontrarnos en estos momentos con los recursos más limitados. Ayudamos mensualmente con alimentos a familias, con las cuales lo venimos haciendo en los últimos seis años. También a personas, ex situación de calle, que hoy tienen un lugar para vivir, con alimentos y/o ropa».

También se refirió al impacto de la situación de inseguridad que vive Rosario: «Como reflejo de la situación que atraviesa la ciudad, si bien el domingo pasado suspendimos la ronda en terminal y alrededores, a modo de preservarnos, decidimos seguir estando semanalmente en las calles«.

Dalmasso contó que reciben recurrentes llamadas de rosarinos avisando de la presencia de personas en situación de calle en lugares específicos para pedir que hagan algo por ellos: «Refleja que el trabajo que venimos realizando, al igual que las distintas organizaciones que hacen lo mismo; es un lindo disparador social que cada vez más personas vean a su semejante en calle y dediquen un momento de su vida en hacer algo por el otro». Y concluyó: «En tiempos difíciles, la solidaridad puede salvarnos».