Apenas el 46% del padrón fue a las urnas en la capital provincial. Se impuso la periodista María del Carmen Luengo
La ciudad de Santa Fe renovó este domingo ocho bancas del Concejo Municipal en una elección que mostró un marcado retroceso en la participación ciudadana —apenas el 46% del padrón— y dejó como ganadora a María del Carmen Luengo, candidata del oficialismo provincial y local. De esta manera, el espacio que lidera el gobernador Maximiliano Pullaro retuvo el primer lugar en una contienda pareja, en la que el peronismo consolidó su crecimiento y los libertarios lograron asegurarse presencia en el nuevo Concejo.
Con el 32,75% de los votos, Luengo logró una ventaja clara y posicionó a Unidos para Cambiar Santa Fe como la fuerza más votada. Junto a ella ingresarán Sergio Basile y Carolina Capovilla, completando así un bloque que tendrá peso propio en el nuevo escenario legislativo local. La victoria fue celebrada por el intendente Juan Pablo Poletti, quien destacó el respaldo a la gestión aún en un clima generalizado de apatía electoral.
El peronismo, representado por Pedro Medei, fue la gran sorpresa al duplicar su performance de las primarias. Con el 25% de los votos, Medei y Jorgelina Mudallel se aseguraron dos bancas y revirtieron el bajo perfil que había dejado el justicialismo en las PASO. Para un espacio que venía golpeado en la capital provincial, el resultado marca un punto de inflexión.
En tercer lugar se ubicó Ana Cantiani, de La Libertad Avanza, con un 23,3% de los sufragios. Su desempeño, sumado al de Pablo Mussio, permitió al espacio libertario consolidarse como una tercera fuerza competitiva en la capital, replicando lo ocurrido en Rosario y otras ciudades del país.
El reparto de las ocho bancas quedó así definido:
Unidos para Cambiar Santa Fe: María Luengo, Sergio Basile, Carolina Capovilla
Partido Justicialista: Pedro Medei, Jorgelina Mudallel
La Libertad Avanza: Ana Cantiani, Pablo Mussio
Santa Fe en Común: Gastón Restagno
La sorpresa positiva vino desde la izquierda, con Restagno logrando la última banca en juego gracias al apoyo de Santa Fe en Común y el respaldo nacional de Juan Grabois.
En cambio, se quedaron fuera del Concejo figuras como el actual edil Saúl Perman, que no logró superar el umbral con el 5,5% de los votos, y Lautaro Candioti, de Somos Vida, que apenas alcanzó el 4,2% y fue opacado por el ascenso libertario.
Pero más allá del reparto, lo que marcó esta elección fue la bajísima participación, la más baja desde el retorno de la democracia. Apenas el 46% del padrón concurrió a las urnas, en una muestra del desinterés y desencanto ciudadano. El dato encendió las alarmas en todo el arco político, que multiplicó los llamados a votar durante la jornada. Aún así, el ausentismo se consolidó como un actor protagónico del nuevo ciclo político.
Con un Concejo municipal reconfigurado, en el que los tres espacios principales se reparten las mayorías, la ciudad de Santa Fe inicia una etapa de equilibrio inestable, donde la construcción de consensos será clave para cualquier agenda legislativa.
