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El torneo pierde audiencia

En noviembre debe conocerse el nuevo formato del Super Rugby


El director ejecutivo de la Federación neozelandesa de Rugby (NZRU), Steve Tew, anunció que en noviembre la Sanzaar deberá cerrar la nueva organización del torneo de clubes del hemisferio sur, el Super Rugby.

La reforma, sobre la que se trabaja desde hace un año, pretende establecer un nuevo formato que permita un desarrollo a largo plazo de la competición una vez finalizado el contrato actual de difusión, en 2020.

«Por el momento nuestro objetivo es determinar la estructura final y los cambios del Super Rugby en noviembre», indicó Tew, sin precisar cuáles pueden ser esas modificaciones, ya que prosigue el debate entre la Sanzaar y las cuatro naciones miembro, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Australia y Argentina.

La evolución del Super Rugby se antoja necesaria para la supervivencia de un campeonato que pierde audiencia año tras año debido a los numerosos cambios de formato y por las diferentes franjas horarios en las que se disputa en cuatro continentes. Los partidos no siempre son igualados y el sistema de tres conferencias se hace complejo para el aficionado.

El dirigente de la Sanzaar, Andy Marinos, estimó meses atrás que todas las posibilidades están sobre la mesa para el nuevo formato, que confía permanezca hasta 2030. Aunque no se ha filtrado nada oficialmente, una de las opciones consistiría en 20 equipos en cuatro conferencias, con al menos una franquicia en Estados Unidos.

Otra fórmula estipularía un campeonato simple, con todos los equipos enfrentándose entre sí a ida y vuelta.