La empresa Frimetal frenará desde mayo la producción de heladeras y profundiza su plan de reducción. La planta podría quedar con apenas 150 trabajadores en un contexto de caída del consumo y avance de importaciones
La industria rosarina suma un nuevo golpe. La empresa Frimetal, encargada de ensamblar productos de la marca Electrolux en la ciudad, dejará de fabricar heladeras a partir de mayo, en una decisión que profundiza el proceso de achicamiento que viene atravesando desde comienzos de año.
La medida, que aún espera confirmación oficial del directorio internacional, implica la paralización total de la línea de frío, uno de los pilares históricos de la planta local. Este paso se suma al abandono de la producción de cocinas, concretado en enero, y marca un cambio de rumbo hacia un esquema cada vez más orientado a la importación.
El impacto en el empleo es uno de los puntos más sensibles. La planta pasó de contar con 750 trabajadores a apenas 250 en la actualidad, y las proyecciones internas anticipan que, tras el freno de la producción de heladeras, la dotación podría reducirse a unos 150 operarios.
En este nuevo escenario, la empresa mantendría únicamente una actividad mínima vinculada a la fabricación de freezers y lavarropas, dejando atrás la producción local de otros productos tradicionales. “Ya no se fabrican más acá”, señalaron fuentes cercanas a la firma.
Un contexto industrial en caída
La situación de Frimetal no es aislada, sino que refleja un deterioro más amplio del entramado industrial santafesino. Según datos de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), la actividad manufacturera en la provincia cayó un 14,9% interanual en febrero, con el 76% de los sectores en retroceso.

Uno de los rubros más golpeados es el de línea blanca, que registró una baja del 37,2% en comparación con el año anterior. Entre las causas principales aparecen la pérdida de poder adquisitivo, la caída del consumo y las dificultades para competir con productos importados en un contexto de apreciación cambiaria.
A nivel nacional, el panorama tampoco es alentador. La Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra) informó que la utilización de la capacidad instalada cayó al 41,8% en marzo, lo que implica que más de la mitad de la infraestructura del sector permanece ociosa.
Además, el relevamiento indica que seis de cada diez empresas no esperan mejoras en el corto plazo, lo que consolida un escenario de incertidumbre y retracción productiva.
Con este panorama, la decisión de frenar la producción de heladeras en Rosario no solo impacta en una planta emblemática, sino que vuelve a encender las alarmas sobre el futuro de la industria local y el empleo en la región.
