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Solidaridad

El Sindicato de Luz y Fuerza no se detiene y sigue llevando donaciones a los barrios


La Campaña Solidaria Permanente del gremio no se detiene y llegó a más organizaciones barriales. "La solidaridad es nuestro estilo de vida", dijo Gabriela Cericola de Relaciones Intersindicales y DD. HH.

Como ya es habitual y en el marco de la Campaña Solidaria Permanente, el Sindicato de Luz y Fuerza sigue sumando ayuda para los barrios, comedores y merenderos de Rosario. Desde hace ya más de cinco años ininterrumpidos, la familia lucifuercista dice presente y más en este marco donde la emergencia sanitaria irrumpe en la vida social.

En menos de un mes se desarrollaron tres entregas en distintos puntos de la ciudad. La primera en el Comedor 513 de avenida Ovidio Lagos 7200 donde realizaron entregas de alimentos y abrigos de cama. «Una jornada solidaria donde pasaron a primer plano las emociones, cuando quienes están a cargo del comedor, nos expresaban su agradecimiento entre lágrimas de alegría y un profundo sentimiento de compromiso solidario», expresaron desde el gremio en su Facebook oficial.

Más tarde fue el turno de la Asociación Civil Alas para Crecer, en Tablada, que recibió golosinas en el marco del festejo del Día de la Niñez que festejaron la primera semana de septiembre.

Por último, la ayuda lucifuercista llegó hasta la calle Rueda 4200, en la zona oeste de la ciudad, que también se vio sorprendido por la llegada del sindicato y alimentos necesarios para continuar con su comedor en tiempos de coronavirus.

Gabriela Cericola, integrante de la Secretaría de Relaciones Intersindicales y DD. HH. del Sindicato de Luz y Fuerza y quien encabeza las acciones solidarias, le confió a CLG que «la pandemia duplicó nuestro compromiso con los barrios, si antes estábamos presentes ahora estamos convencidos mucho más».

Reconoció que a pesar de no ser parte del Estado, llevan su «pequeña colaboración» para que los rosarinos atravesados por la vulnerabilidad «se lleven un plato de comida caliente a su casa y que puedan dormir con la panza llena es una satisfacción».

«La solidaridad es nuestro estilo de vida«, aseguró Cericola y narró algunos de los encuentros que se «plasman en las lágrimas que caen cuando llegamos»: «Siempre es lindo llegar al barrio y estar presente cuando hay tantas dificultades».