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El río Paraná podría rozar el nivel de alerta en Rosario en diciembre: prevén que llegue a 4,80 metros


Prefectura pidió extremar las precauciones al navegar, mientras la crecida ya impacta en las islas y genera preocupación por las playas de la región

El nivel del río Paraná continúa en ascenso frente a Rosario y las proyecciones oficiales anticipan que la tendencia podría mantenerse durante las próximas semanas. Según informó la Prefectura Naval Argentina, la altura en el puerto local llegó a los 3,63 metros este domingo 25 de octubre y podría alcanzar los 4,80 metros en diciembre.

El incremento de los caudales provenientes de la cuenca alta impulsa esta recuperación del río, que atraviesa una etapa de niveles medios-altos. De acuerdo con las previsiones difundidas por Prefectura, el Instituto Nacional del Agua (INA) estima que hacia fin de año el Paraná podría ubicarse apenas por debajo del nivel de alerta.

La marca de alerta está establecida en los 5 metros, mientras que el nivel de evacuación se sitúa en los 5,25 metros. De cumplirse el pronóstico, el río quedaría a solo 20 centímetros del primer umbral.

Las recomendaciones de Prefectura para navegar

Ante el avance del agua, el prefecto Luis Gauna advirtió sobre la necesidad de extremar los cuidados al navegar. En declaraciones a Radio 2, recomendó evitar las salidas durante las tormentas y mantenerse informado sobre las condiciones meteorológicas.

Gauna también alertó sobre la presencia de posibles obstáculos que pueden quedar ocultos bajo el agua. Por ese motivo, pidió reducir la velocidad, conducir con máxima precaución y evitar la navegación nocturna.

Además, recordó la importancia de contar con los elementos de seguridad necesarios para facilitar una eventual localización, entre ellos bengalas y matafuegos. También remarcó que «los menores deben llevar puesto el chaleco salvavidas en todo momento».

Cómo impacta la crecida en las islas y los arroyos

El aumento del nivel del Paraná ya genera consecuencias para los productores de las islas frente a Rosario, que debieron trasladar y relocalizar hacienda ante el avance del agua.

Otro aspecto que genera preocupación es el posible impacto sobre el drenaje de los arroyos de la región, especialmente el Ludueña y el Saladillo. Los niveles elevados del río pueden dificultar el escurrimiento y sumar complicaciones en zonas que dependen de esos cursos de agua.

Obras para preservar las playas del Banquito San Andrés

La crecida también pone en alerta a los espacios recreativos de la ribera rosarina de cara a la temporada de verano. En ese contexto, la presidenta del Directorio del Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro), Graciela Alabarce, anunció obras para intentar preservar las playas del Banquito San Andrés.

Según lo informado, en un plazo aproximado de diez días llegarían embarcaciones con arena para rellenar sectores de la isla y mitigar los efectos del avance del agua.

La iniciativa busca sostener estos espacios de recreación frente a una creciente que podría modificar las condiciones habituales de la ribera durante los próximos meses.