Las cámaras del sector advierten que el traslado de los precios mayoristas a las góndolas aún no concluyó
El precio de la carne vacuna volverá a aumentar en los comercios de cercanía durante la próxima semana, con subas que oscilarán entre $1.000 y $1.500 por corte, aunque en algunos casos podrían alcanzar los $2.000 según la calidad y la demanda.
Desde la Cámara de Matarifes y Abastecedores (CAMyA), su presidente Leonardo Rafael explicó al diario Ámbito que el mercado mayorista habría encontrado un techo entre martes y miércoles, y que los nuevos valores comenzarán a reflejarse en los mostradores en los próximos siete días. Según indicó, los aumentos variarán según la carnicería, el tipo de carne y la salida de cada corte.
En tanto, Daniel Urcia, titular de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), anticipó una etapa de equilibrio y posible estabilización a partir de la semana próxima. Señaló además que los precios actuales ya resultan difíciles de sostener tanto para comerciantes como para consumidores. También explicó que la semana pasada fue atípica por los feriados de carnaval y el paro convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), lo que afectó el transporte y la comercialización.
Por su parte, el analista agropecuario Javier Preciado sostuvo que la carne suele aumentar de manera escalonada durante el verano y consideró que actualmente se estaría atravesando el pico de subas, con una eventual estabilización el mes próximo.
Entre los factores estructurales que presionan sobre los precios, los especialistas mencionaron la escasez de oferta, la retención de hacienda destinada a exportación y el estancamiento histórico en la producción de vacunos, en un contexto de mayor crecimiento poblacional.
El aumento de la carne fue uno de los principales impulsores de la inflación desde fines del año pasado, lo que llevó a varias consultoras privadas a recalibrar sus proyecciones para el primer trimestre debido al fuerte impacto de este producto en la canasta básica.
