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Visita a la península arábiga

El Papa, en Emiratos Árabes para mostrar su fraternidad con los musulmanes


Por Catherine Marciano y René Slama en Dubái/ NA

El papa Francisco, primer pontífice en visitar la península arábiga, cuna del islam, participa este lunes en una reunión interreligiosa internacional en los Emiratos Árabes Unidos, antes de celebrar el martes una misa multitudinaria totalmente inédita para la región.

«Estoy aquí como un hermano». Esta declaración del papa al llegar el domingo al país es reproducida este lunes por toda la prensa emiratí.

El jefe de los 1.300 millones de católicos tuvo por la mañana una reunión privada con el príncipe heredero de Abu Dabi, Mohamed ben Zayed Al-Nahyan, que se enorgullece de la «coexistencia pacífica» de las religiones en su país.

El pontífice entregó al príncipe un medallón en el que se representa un encuentro en 1219, en plena Cruzada, entre San Francisco de Asís y el sultán Malek al Kamel en Egipto, un hito de 800 años de antigüedad del diálogo entre musulmanes y cristianos.

Francisco asistió también el lunes a una ceremonia militar, en la que aviones caza emiratíes sobrevolaron el gigantesco palacio presidencial, lanzando al aire una humareda amarilla y blanca, representando los colores de la bandera del Vaticano.

Tragedia humanitaria

En la reunión con el príncipe heredero Francisco abordó sin duda la situación en el vecino Yemen, escenario de la peor crisis humanitaria del mundo según la ONU, causada por una guerra iniciada hace cuatro años.

Antes de emprender el domingo su viaje a Emiratos, el papa había pedido «favorecer con urgencia el cumplimiento de los acuerdos alcanzados» para una tregua en la ciudad portuaria de Hodeida, en Yemen, crucial para el acceso de ayuda humanitaria.

La guerra en Yemen opone a las fuerzas progubernamentales, apoyadas en el terreno desde 2015 por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, con los rebeldes hutíes chiitas, respaldados por Irán y que controlan amplias zonas del país, incluyendo la capital Saná.

El tema del terrorismo también será tratado durante la visita de Francisco, con una condena clara al odio y la violencia.

El papa ya ha instado al mundo musulmán –dirigentes políticos, religiosos y universitarios– a condenar sin ambigüedad el terrorismo, fuente principal de islamofobia.

Tolerancia

El pontífice tiene un encuentro previsto con el imán de Al Azhar, la principal institución del islam sunita (basada en El Cairo), el jeque Ahmed al Tayeb.

El martes, Francisco celebrará una misa multitudinaria, que se presenta como la mayor manifestación jamás organizada en este país, con la presencia de más de 130.000 fieles.

Hay cerca de un millón de católicos en este país, adepto a un islam más bien moderado y cuya sociedad está bastante abierta al mundo exterior. La mayoría de católicos son trabajadores asiáticos, que practican su religión en ocho iglesias.

Al contrario que su vecino saudita, que prohíbe la práctica de otras religiones que no sean el islam, Emiratos Árabes Unidos quiere proyectar una imagen de país tolerante.

No obstante, las autoridades controlan las prácticas religiosas y reprimen la contestación política o la explotación de la religión, incluso por los adeptos de un islam político, encarnado por los Hermanos Musulmanes.

Sin embargo, el domingo la organización Amnistía Internacional (AI) pidió al papa que pusiera sobre la mesa en Abu Dabi la cuestión del respeto de los derechos humanos y deploró que numerosos disidentes permanezcan detenidos en el país.

También Human Rights Watch (HRW) pidió al papa que aproveche su visita para hablar de la situación de los derechos humanos en Yemen, donde Emiratos interviene militarmente junto a Arabia Saudita.

Desde el inicio de su pontificado, el papa ha viajado a varios países cuya población es mayoritariamente musulmana, como Egipto, Azerbaiyán, Bangladés y Turquía. En marzo viaja a Marruecos.