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El otro clásico rosarino: Argentino derrotó a Central Córdoba en un día para la historia


Foto: imagen de TV www.rts.com.ar

El Salaíto se impuso 2-0 en el Gabino Sosa con goles de Aguirre y Ávalos en un enfrentamiento que se reeditó luego de 19 años

Fue un sábado histórico. Es que luego de 19 años se volvieron a enfrentar Central Córdoba y Argentino en el otro clásico de la ciudad de Rosario, enmarcado dentro de la quinta fecha del torneo Apertura de la Primera C. Y la alegría en el Gabino Sosa fue toda visitante, ya que el Salaíto se impuso 2-0 sobre el Charrúa con goles de Diego Aguirre a los 39 minutos del primer tiempo y Nelson Ávalos a los 39 minutos del complemento.

La última vez que ambos elencos se habían enfrentado en forma oficial se dio en el Clausura de la Primera B Metropolitana 2005. En aquella ocasión, en cancha de Rosario Central, hubo victoria de Argentino por 2-1, con goles de Sandro Sánchez y Walter Ledesma, mientras Diego Avila anotó para el conjunto ‘charrúa’.

El primer tiempo tuvo un solo dominador: Central Córdoba. Es que dominó el balón, el campo y tuvo innumerables chances de gol. Pero falló en todos. Tanto por impericia en la definición como por la gran actuación del arquero visitante Gastón Fernández.

Mientras, Argentino tuvo una chance y no perdonó. Justamente un ex Charrúa como Aguirre encontró un balón a 25 metros del arco y sacó un zurdazo impresionante que se metió en el ángulo izquierdo de Colombo. Golazo.

Un segundo tiempo todo del Sala

Argentino salió con otro ímpetu. Se paró más adelante, se adueñó del balón y de las mejores situaciones. Transformó a Colombo en figura y despilfarró grandes oportunidades.

¿Central Córdoba? Quedó mal parado, fue un equipo largo y sobre el final sufrió otro golpe. Es que a los 39 minutos llegó el golpe final. Vega asistió y Ávalos quedó cara a cara con el arquero charrúa, y con un toque sutil mandó el balón contra un palo. Golazo y delirio.

El clásico chico de Rosario volvió. Y fue una fiesta. Adentro porque fueron 90 minutos intensos, jugados con el corazón y con un justo ganador. Y afuera porque ambas parcialidades dieron un gran espectáculo.

La fiesta final fue del Salaíto, que ganó el clásico del ascenso rosarino que se jugó luego de 19 años. Y así la alegría se mudó de zona sur a zona norte.