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El norte de Santa Fe bajo el agua y con menos capacidad para anticipar lo que viene: lluvias, El Niño y alerta por el SMN


Algunas zonas ya acumularon cerca de 1.000 milímetros en lo que va del año y todavía falta atravesar el período más crítico de El Niño

El norte de Santa Fe atraviesa un escenario cada vez más complejo por el exceso de lluvias y la perspectiva de un período crítico de El Niño que todavía está por delante. Mientras productores de distintas zonas enfrentan campos anegados, caminos rurales intransitables y dificultades para trasladar la hacienda, una estación meteorológica clave de la región funciona con horario reducido debido a la falta de personal.

El panorama genera preocupación porque justamente en momentos de fenómenos climáticos extremos contar con información meteorológica continua resulta fundamental para anticipar riesgos, tomar decisiones productivas y elaborar pronósticos.

La intendenta de Vera, Paula Mitre, señaló que algunas zonas del norte provincial acumularon alrededor de 1.000 milímetros de lluvia en los primeros meses de 2026, cuando el promedio anual de la región ronda los 1.200 milímetros.

Todavía restan cuatro meses para terminar el año y, según las autoridades provinciales y los organismos meteorológicos, el período más complejo de El Niño podría llegar hacia los últimos meses de 2026.

Campos anegados y productores obligados a mover la hacienda

Las consecuencias ya se observan en distintas localidades del norte santafesino.

En las últimas semanas aparecieron campos completamente inundados, mientras algunos productores debieron trasladar sus animales hacia terrenos más altos. En otros casos, la falta de condiciones para sostener la hacienda derivó en ventas forzadas.

Vera es uno de los ejemplos más contundentes. A fines de mayo, la ciudad recibió 450 milímetros en apenas seis horas, un episodio que llevó a la Provincia a declarar la emergencia hídrica en la zona.

Más recientemente, sectores cercanos a La Gallareta también registraron importantes anegamientos rurales.

El problema podría agravarse durante la primavera. El último pronóstico climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé lluvias normales o superiores a lo normal para buena parte de Santa Fe, mientras que para Rosario también se esperan precipitaciones dentro de esos parámetros.

Una estación histórica funciona sólo 12 horas por día

En medio de este escenario aparece otro dato que genera preocupación: el funcionamiento reducido de la estación meteorológica de Ceres.

El establecimiento tiene alrededor de 130 años de trayectoria y es considerado estratégico para el noroeste santafesino, una región con fuerte actividad agropecuaria.

Sin embargo, luego de los recortes de personal realizados en el SMN, actualmente sólo quedan cuatro trabajadores en la estación. La cobertura, que anteriormente se realizaba durante las 24 horas, fue reducida a 12 horas diarias.

“La estación se cierra de 21 a 9, perdiendo la serie de datos de ese lapso horario”, explicó Paola Pascheta, observadora meteorológica de Ceres.

La situación se agravó además porque uno de los cuatro trabajadores se encuentra de licencia por maternidad.

Pascheta explicó que el problema no pasa solamente por disponer de instrumentos, sino por contar con observadores capaces de registrar, analizar, codificar y transmitir la información.

“Podemos tener totalmente equipada la estación, pero si no está el observador para que codifique, evalúe y envíe esos datos, esos mismos datos no sirven”, remarcó.

La pérdida de registros durante esas horas significa que la estación deja de aportar información que puede resultar importante para construir series históricas, alimentar modelos meteorológicos y mejorar los pronósticos.

Recortes en el organismo que debe anticipar el clima

La situación de Ceres forma parte de un problema más amplio dentro del Servicio Meteorológico Nacional.

El organismo cuenta con siete estaciones meteorológicas en Santa Fe: Rosario, Sauce Viejo/Santa Fe, Venado Tuerto, Rafaela, Ceres, Sunchales y Reconquista.

A mediados de abril, el Gobierno nacional desvinculó a 140 trabajadores del SMN, que se sumaron a más de un centenar de despidos registrados dos años antes. Según trabajadores del organismo, las tareas y los servicios que debe prestar el SMN no disminuyeron pese a la reducción de personal.

Meteorólogos y observadores señalaron que distintas evaluaciones oficiales estimaron que el organismo necesita un piso de 1.200 trabajadores para funcionar correctamente. La proyección para fin de año, en cambio, ubicaría la planta en alrededor de 600 empleados.

El impacto no sería solamente laboral. Menos observaciones meteorológicas significan menos información disponible para los modelos que permiten elaborar pronósticos y alertas.

El Niño llega después de un año marcado por temperaturas récord

El escenario climático agrega otro factor de incertidumbre. El Niño ya se encuentra activo y las autoridades provinciales anticiparon que los últimos meses de 2026 podrían concentrar la etapa más crítica del fenómeno, que podría extenderse hasta el otoño de 2027.

A esto se suma un contexto climático global marcado por temperaturas récord tanto en la atmósfera como en los océanos.

Por eso, en una región como el norte santafesino, donde las lluvias ya provocaron anegamientos y complicaciones productivas, contar con información meteorológica permanente adquiere una importancia estratégica.

El desafío no pasa solamente por saber cuánto llovió, sino por poder anticipar dónde, cuándo y con qué intensidad volverán las lluvias.

Y allí aparece la paradoja que preocupa a especialistas y trabajadores: justo cuando Santa Fe se prepara para atravesar un período de mayor riesgo hídrico, una parte de la red encargada de registrar los datos que permiten conocer y anticipar esos fenómenos funciona con menos personal y durante menos horas.